MAYOR IMPORTADOR MUNDIAL DE FRESCO

Rusia, un mercado para calidad y alto precio

Con una buena imagen del producto español para los consumidores rusos, los mayores proveedores de frutas y hortalizas son Turquía, Azerbaiyan y Uzbekistan, siento también importantes Ecuador, China, Polonia, Bélgica y Españamoscow

MAYOR IMPORTADOR MUNDIAL DE FRESCO

Rusia, un mercado para calidad y alto precio

Con una buena imagen del producto español para los consumidores rusos, los mayores proveedores de frutas y hortalizas son Turquía, Azerbaiyan y Uzbekistan, siento también importantes Ecuador, China, Polonia, Bélgica y Españamoscow

10/12/2013.- Rusia se ha convertido en el mayor importador mundial de productos en fresco y, además, con grandes expectativas de crecimiento, a lo que ayuda el hecho de que sus producciones de hortalizas sean muy bajas y más aún lo son las de frutas.

Los consumidores rusos, según indica la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Moscú, están dispuestos a pagar un precio más alto por las frutas y hortalizas, pero exige una alta calidad.

El producto español ha alcanzado una muy buena imagen en un mercado en el que van ganando terreno las importaciones frente a la producción local. Por lo general, entre los importadores y distribuidores rusos de productos frescos, las hortalizas y frutas procedentes de España, gozan de buena reputación. Esto se debe tanto al propio producto -que destaca por su calidad- como a la profesionalidad de las empresas e instituciones españolas, cuya experiencia contribuye a evitar imprevistos de última hora, en un sector donde se trabaja a contrarreloj para poner el producto a disposición del consumidor con la máxima frescura posible.

Esta imagen positiva permite compensar en parte, la falta de competitividad frente a los productos procedentes de otros países, que no necesitan incurrir en altos costes de transporte a la hora de suministrar a Rusia, como por ejemplo Turquía.

Los productos más populares, exportados desde España a Rusia, son los tomates (producto del que Rusia se ha convertido en el principal cliente para España fuera de la UE, al alcanzar 24,06 millones de kilos en el primer semestre de 2013), los pepinos, las berenjenas, los pimientos, las frutas de hueso (melocotones, principalmente) y los cítricos (mandarinas, limones y naranjas).

Se espera que en los próximos años España aumente sus exportaciones a Rusia, sobre todo en hortalizas.

Según Euromonitor, en 2010 el mercado ruso consumió 2,25 millones de toneladas importadas, un 21,18 por ciento más que en 2009, frente a los 13,1 millones de toneladas de hortalizas de producción local, cantidad que descendió un 13,16 por ciento con respecto a la correspondiente a 2009.

También se observa la misma tendencia en el consumo de las frutas, pues en 2010 los rusos consumieron 3,6 millones de toneladas de frutas procedentes de las producciones locales, un 19,33 por ciento menos que en el año precedente. Mientras tanto, el mercado ruso consumió en 2010 un total de 5,46 millones de toneladas de frutas importadas,  cantidad que fue un 12,33 por ciento superior a la correspondiente al año anterior.

Estos datos reflejan la tendencia de los consumidores rusos a llevar a sus mesas las frutas y hortalizas importadas, porque generalmente tienen una mayor calidad y presentación, con tamaños y formas regulares.

Actualmente, los principales proveedores de hortalizas y frutas para el mercado ruso son Turquía, Azerbaiyan y Uzbekistan, siento también importantes Ecuador, China, Polonia, Bélgica y España, país este último que va ganando posiciones por la calidad de sus productos, aún a pesar de la desventajas logísticas frente a otros países más próximos.

Producción local de hortalizas

Según los datos de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Moscú, el espacio dedicado al cultivo de hortalizas ha ido incrementándose año a año y desde 2007 ha aumentado en un 12 por ciento. Al mismo tiempo, la superficie de invernaderos -dedicados principalmente al cultivo de tomates, pepinos y hortalizas de tipo herbáceo- se ha reducido, debido a que los viejos invernaderos no responden a las necesidades productivas actuales, por lo que se han ido eliminando poco a poco.

La producción de hortalizas se concentra principalmente en el sur de Rusia, y la tendencia actual es localizar ahí los nuevos invernaderos debido a su clima favorable, que incide directamente en el abaratamiento de los costes de calefacción y luz, aunque también se están construyendo en lugares próximos a las grandes ciudades.

Los cultivos más extendidos por Rusia son los de hortalizas herbáceas y lechuga, puesto que son fáciles de cuidar, crecen rápido, tienen bajos costes de producción y alta rentabilidad.

El cultivo de hortalizas en los nuevos invernaderos está permitiendo que la producción local no se resienta tanto en invierno, por lo que es posible encontrar hortalizas rusas en los supermercados en los meses más fríos del año.

Además, los precios de estos productos resultan bastante competitivos respecto a los de los importados, debido a que se compensan los altos costes de la producción en invernadero, con unos menores costes logísticos, en los que los productos importados deben incurrir necesariamente.

En la República de Bashkortostán es donde más hortalizas de invernadero se producen, gracias sobre todo a la actividad de la empresa Alekseevsky GUP, que cuenta con 36,5 ha de invernaderos. Esta empresa produce 13.000 toneladas de vegetales anualmente.

Algunos expertos pronostican que la producción local aumentará gradualmente, reemplazando en parte a las importaciones. El crecimiento de las hortalizas entre 2010 y 2014 se basará en un aumento del consumo per cápita y en un desplazamiento del cultivo de hortalizas para consumo personal, a la adquisición de éstas en establecimientos minoristas. Todo ello, con el apoyo del aumento de la producción agrícola del Estado.

Las frutas en la producción local

Frente al aumento de las producciones de hortalizas, sobre todo las de tipo herbáceo como decíamos, la producción de frutas está en descenso desde los años 80, sobre todo en cultivos de manzanas y peras. A pesar de esta reducción, este tipo de frutas siguen abarcando una parte importante de las superficies de cultivo: alrededor de la mitad de las mismas. Por otro lado, las bayas y las frutas drupáceas, comúnmente conocidas como “frutas de hueso” como por ejemplo mango, melocotón, albaricoque, cereza, etcétera, ocupan aproximadamente un cuarto cada una.

En 2010, alrededor de la mitad de la cosecha de frutas producidas en Rusia, estaba formada por frutas pomáceas, mientras que las bayas constituían el 30 por ciento y las frutas de hueso el 20 por ciento. No obstante, no existe estabilidad en estos porcentajes, ya que dependen, en buena parte, de las condiciones meteorológicas.

Los principales distritos federales proveedores de frutas en Rusia, son el Central y el Sur, que aportaron cerca del 25 por ciento cada uno. El distrito federal del Volga suministró el 17 por ciento, mientras que la menor cosecha se registró en el del Lejano Oriente, que supuso 2 por ciento del total.

La importación hortofrutícola

Rusia adquiere hortalizas de los países más próximos geográficamente (Turquía, Lituania, China, Egipto, etcétera) ya que suelen ofertar los productos a menor precio, y en la actualidad en el mercado ruso, el precio es un factor más determinante que la calidad.

Debido a la gran distancia entre Rusia y España, los costes logísticos ostentan un gran peso en el precio final del producto español, por lo que nuestro país opta por competir en calidad. De este modo, el producto fresco español tiene un posicionamiento Premium, lo cual determina en buena medida el tipo de clientes a los que se dirige, que suelen ser aquéllos posicionados en un segmento más alto.

Por otro lado, las ventas también están muy influidas por el calendario, de forma que cada producto se vende en unos determinados meses del año con más facilidad que en otros, en función de cuándo tienen lugar las cosechas españolas y las del resto de países competidores.

Importación rusa de hortalizas. Euros

Producto

2010

2011

Tomates

397.829.230

429.097.570

Patatas

187.691.350

408.801.160

Cebollas y ajos

164.631.200

161.043.050

Pepinos

125.060.860

129.243.570

Zanahorias

80.088.320

109.679.480

Coles y coliflores

64.889.720

107.555.690

Lechugas

23.164.080

25.390.010

Legumbres

699.060

885.760

Otras hortalizas

217.636.430

236.919.920

Total

1.261.690.250

1.608.616.210

Fuente: Proclarity

En este cuadro se puede apreciar que las importaciones de tomates y patatas concentraron más del 50 por ciento del valor de las importaciones. Dentro de la partida de “Las demás hortalizas” destaca la importación de pimiento, cuyas cifras supusieron entre el 7 y el 10 por ciento del volumen total, según un estudio de “Intesco Research Group”.

Importación rusa de hortalizas. Euros

País

2010

2011

Turquía

226.441.790

228.269.000

Lituania

157.172.470

216.570.610

Países Bajos

176.437.370

198.274.480

China

135.567.800

161.754.370

Israel

105.181.860

122.388.060

Egipto

41.689.640

112.917.480

Polonia

75.343.180

91.472.440

Irán

60.814.890

71.516.640

Azerbaiyán

31.440.950

55.959.400

Bielorrusia

40.137.580

48.838.130

Bélgica

40.739.180

48.415.370

Ucrania

41.834.220

41.135.940

España

22.138.540

32.800.880

Alemania

19.425.500

29.893.360

Pakistán

180.660

17.393.140

Otros

87.144.600

131.016.900

Total

1.261.690.230

1.608.616.200

Fuente: Proclarity

Respecto a los países proveedores de hortalizas, Turquía ostenta el liderazgo seguida de cerca por Lituania, que muestra crecimientos interanuales cercanos al 40 por ciento. En 2011, España se situó en el puesto número 13 del ranking, si bien progresa positivamente y en 2012 ya habría avanzado varias posiciones, con 51.090.200 euros.

Hay que señalar que la mayoría de la mercancía, que Países Bajos y Lituania suministran a Rusia, proviene de otros países, entre ellos España, que utilizan dichos países como centros logísticos, de ahí que presenten cifras tan elevadas.

Tomate

El tomate procedente de Turquía supone el 43,2 por ciento del total del valor del producto importado por Rusia, situándolo como líder del mercado. Destacan los aumentos interanuales de los suministros de tomates de Lituania, Azerbaiyán, Marruecos y Moldavia. España también es un origen relevante de las importaciones rusas de tomate, sobre todo del conocido como “tomate pera”. Las importaciones de tomate procedente de España supusieron en 2012 un total de 21.277.620 euros.

Pepino

Irán, el principal exportador de pepino a Rusia, redujo el valor de sus ventas a este país considerablemente, al igual que Turquía. Por su parte, Jordania, China y Ucrania ven cómo sus exportaciones siguen un camino opuesto, gracias a crecimientos interanuales superiores al 20 por ciento. Por otra parte, cuando las existencias de este producto se agotan en los principales suministradores, los importadores lo adquieren de España, que aumenta sus exportaciones año a año. Tanto el pepino largo como el corto tienen acogida en este mercado, que importó en 2012 pepinos por un valor de 5.278.890 euros, el cuarto país en importancia.

Berenjena

Las importaciones rusas de berenjena no muestran valores muy altos, no obstante resulta interesante hacer una mención a esta partida, debido a que el producto procedente de España está muy presente en este mercado. Debido a la escasa demanda de este producto, se suele enviar a través de Bélgica, Países Bajos o Lituania. Una situación similar a la descrita, se produce con el calabacín español. En 2012 España fue el principal proveedor por valor, con 5.278.890 euros.

Pimiento

Entre Lituania e Israel, acaparan más del 70 por ciento de las exportaciones de pimiento a la Federación Rusa. China ocupa el tercer puesto en esta clasificación, aportando el 10 por ciento de las exportaciones de pimiento a Rusia.

En relación al pimiento español, tienen cabida en el mercado cuando se acaba el producto procedente de Israel, Polonia y Países Bajos, habitualmente desde diciembre hasta abril. Va en aumento año tras año, con 2,6 millones de euros en 2010, en 2011 fueron 3,11 millones de euros, que pasaron a ser en 2012 4,28 millones de euros por la importación de pimiento directamente desde España.

Importación de frutas

En el año 2011, las importaciones en volumen de frutas supusieron el 78,06 por ciento del tamaño del mercado. Los productos que más adquiere la Federación Rusa de otros países son las manzanas, peras y membrillos, así como agrios. Entre estas dos partidas suman más del 50 por ciento del total de las importaciones y ambas mantienen un ritmo de crecimiento interanual en torno al 10 por ciento. En este apartado, resulta de interés destacar que Rusia es el mayor importador de manzanas del mundo.

Al igual que en las exportaciones de hortalizas a Rusia, Turquía ostenta la posición de liderazgo en 2011. Ecuador, en segundo puesto, destaca por la exportación de plátanos a este país. Cabe resaltar el excepcional aumento de la exportación de frutas españolas a Rusia en 2011, de más del 60 por ciento. Polonia y Grecia también muestran una dinámica muy positiva. En 2012 España fue el cuarto proveedor de frutas a Rusia, a tendiendo al valor, con 186.555.730 euros.

Los consumidores de hortalizas

Los últimos datos muestran un aumento interanual del consumo de hortalizas per cápita del 3,31% en 2012, hasta llegar a los 74,9 kg. anuales.

Cabe destacar que Moscú fue líder de ventas de hortalizas en Rusia en 2012, si bien se situó en el noveno puesto, en cuanto a consumo per cápita se refiere, mientras que San Petersburgo estaría a la cabeza de este ranking. Es en Siberia donde éste índice muestra su valor más bajo.

Respecto a las preferencias del consumidor, el producto más demandado son los tomates. Desde 2010 se está apreciando una rápida sustitución del tomate cultivado en el hogar para autoconsumo, por el tomate adquirido en los establecimientos.

La demanda de cebollas es estable y está casi saturada. Las ventas de cebolla en 2010 supusieron el 9% del total y no se vieron afectadas por la estacionalidad. Este producto es muy importante para la cocina doméstica rusa, por ello sufre menos las subidas de precio que otras hortalizas.

Otros productos que también gozan de una gran demanda son el pepino, la col, la zanahoria y otros vegetales para la ensalada, también debido a su extendida utilización en la cocina rusa.

Por último, hay que señalar que en los últimos años se ha producido una gran demanda de productos hortofrutícolas que antes prácticamente no tenían cabida en la dieta rusa, como por ejemplo el brócoli, el apio, el tomate cherry o la coliflor. Esto se debe a los mayores ingresos de la población rusa, a su mayor tendencia a pasar sus vacaciones en el extranjero –lo cual ha ampliado su abanico gastronómico- y a una mayor preocupación por la dieta. Muchos de estos tipos de hortalizas ya están siendo suministrados a Rusia por productores españoles.

El consumo de frutas

El consumo de frutas en la Federación Rusia ha aumentado a buen ritmo en los últimos años, si bien aún resulta bajo, en comparación con el de otros países. Así pues, en 2012 los rusos consumieron 52,4 kg. de fruta -más del doble de lo que se consumía diez años antes- mientras que un consumidor medio ingiere anualmente alrededor de 70 kg.

Por otro lado, según datos de estadísticas oficiales, la media de gasto de un hogar ruso en fruta es el 2,2% de sus ingresos. En Rusia, el distrito Central muestra el índice más bajo (1,8%), mientras que el distrito del Cáucaso Norte ostenta el valor más alto (2,6%).

Como ya ha sido mencionado con anterioridad, la cultura culinaria en la Federación Rusa se ha expandido, por lo que al igual que ha sucedido con las hortalizas, en los últimos años se ha asistido a la aparición de nuevas frutas en el mercado ruso, tales como la nectarina, el melocotón, el caqui, el paraguayo o la platerina.

Resulta importante señalar que el consumidor ruso, demanda una alta calidad en los productos frescos que adquiere, ya que suele pagar un alto precio por ellos.

Para finalizar este apartado, se puede destacar que el consumo de hortalizas y frutas orgánicas o de comercio justo, fue inferior al 0,4% del total del volumen de ventas en 2012. Esto se debe a que el consumidor ruso sigue sin entender la diferencia entre este tipo de productos y los ordinarios, por lo que, por lo general, no está dispuesto a pagar un mayor precio por ellos. Además, en Rusia no está regulada la clasificación y certificación de los productos orgánicos, por lo que queda a la discreción del propio productor decidir si el producto es orgánico o no.

La demanda

Factores sociodemográficos

La población total de la Federación Rusa en enero de 2012 era de 143 millones de habitantes, con una proporción de mujeres bastante superior a la de hombres (53,7% y 46,3%, respectivamente).

La esperanza de vida es significativamente distinta entre hombres y mujeres: mientras que para los primeros es de sólo 64,04 años, para las mujeres es de 76,02 años, una edad más parecida a la de los países occidentales.

Tres cuartas partes de la población viven en núcleos urbanos, siendo las principales ciudades Moscú (con cerca de 12 millones de habitantes) y San Petersburgo (4,3 millones). Hay otras once ciudades que superan el millón de habitantes, entre ellas Novosibirsk (1,4 millones de habitantes), Nizhni Novgorod (1,3 millones de habitantes), Ekaterimburgo (1,3 millones de habitantes), Samara (1,1 millones de habitantes), Omsk (1,1 millones de habitantes) y Kazán (1,1 millones de habitantes).

Un 80% de la población (unos 115 millones de personas) está concentrado en la parte europea del país.

La estructura familiar en Rusia está cambiando poco a poco: la cuota de parejas con niños se ha reducido a favor de los “nidos vacíos” de parejas sin hijos o de solteros/as urbanos/as, a consecuencia de factores tales como el aumento de la edad media de contraer matrimonio (aunque en Rusia sigue siendo temprana, comparada con Europa occidental), empleo femenino y el envejecimiento de la población.

Factores económicos

Tras sufrir el impacto de la crisis financiera mundial en 2008-2009, la situación de la economía rusa en 2010 mejoró apreciablemente y se consideró superado el punto más bajo de la crisis. El PIB creció 4,5%, según lo previsto, la tasa de inflación no se consiguió reducir y fue igual que en 2009 (8,8%), mientras el déficit presupuestario, 4,1 % del PIB, resultó algo menor de lo esperado.

En 2011 el crecimiento del PIB fue de 4,3% (la previsión era de 4,2%) mientras la inflación se aceleró inicialmente, principalmente por la subida en las tarifas de los servicios comunales, y se fue reduciendo a partir del verano (en septiembre fue cero), de forma que desde principios de año la tasa fue de 6%. El factor principal fue el descenso en el precio de los productos de alimentación por la buena cosecha.

En el sector exterior se mantuvo un apreciable superávit por cuenta corriente: $ 101.100 M, un 44% más que en 2010. El superávit comercial, $ 198.100 M, también aumentó de forma significativa (30,6%) a pesar de que las importaciones crecieron a una tasa superior a la de las exportaciones, a lo que contribuyó el fortalecimiento del rublo. Las reservas de oro y divisas a 31 de diciembre eran de $ 498.649 M, un 4% más que al comienzo del año. Sin embargo, continuaron las salidas de capital, incluso a mayor ritmo: $ 84.000 M, cuando la previsión oficial del BCR era de $ 36.000 M y el Ministerio de Desarrollo Económico pronosticaba inicialmente que no habría salida neta de capital. El último año en que se registró una entrada neta, $ 81.700 M, fue 2007 (salidas en 2008: $ 133.700 M; 2009: $ 56.100 M y 2010: $ 34.000).

El rublo, que venía manteniendo una tendencia de ligera apreciación, se debilitó en los últimos meses (se estima que un descenso de $ 10/b en el precio del crudo lleva a un descenso de 2 rublos en la cotización R/$) y el BCR tuvo que intervenir con volúmenes que no se registraban desde principios de 2009. Sin embargo, el año concluyó con una apreciación real del rublo de 3,9% (1% frente al dólar y 1,6% frente al euro).

En 2012 el PIB ha crecido 3,4% y se estima en R 62,4 billones, equivalente a € 1,56 billones. El crecimiento se fue desacelerando a lo largo del año, con tasas trimestrales de 4,9%, 4%, 2,9% y 2,2%. El aumento del IPC ha sido de 6,6%, ligeramente superior a la previsión oficial (6,5%) y el presupuesto federal ha registrado un déficit insignificante de R 12.820 M ($ 427,3 M), 0,02% del PIB. Sin embargo, el déficit no energético (i.e., excluyendo los ingresos de exportación de crudo y gas) aumentó a 10,6% del PIB, prácticamente un punto por encima del registrado en 2011.

La situación económica es relativamente buena, pero la recesión en la eurozona y la posible bajada del precio del crudo (el precio medio anual ha sido de 110,5 $/b) suponen una amenaza. Por ello, el gobierno ha presentado a la Duma un proyecto de medidas anticrisis, que se aplicarían si el precio desciende por debajo de $ 90/b. Consisten básicamente en autorizar la utilización de los recursos del Fondo de Reserva ($ 86.240 M a 1.2.13) para apoyar la estabilidad del mercado financiero y asegurar los pagos en la esfera social, con un límite de gasto.

En 2011, la renta anual per cápita según datos oficiales era de 7.533 USD, mientras el consumo per cápita (más fiable que la cifra de la renta debido a la falsificación sistemática de los salarios) fue de 6.400 USD. Entre 2006 y 2011, la renta disponible y el consumo se incrementaron un 32,8% y 30% respectivamente en términos reales.

La distribución

Como ya ha sido comentado en esta nota, el sector de frutas y verduras en Rusia tiene, al igual que en el resto de mercados, una serie de características que complican mucho la labor de los operadores, debido a la caducidad de los productos y a la rapidez con la que deben trabajar el exportador y el importador para vender la mercancía, antes de que se deteriore con el paso del tiempo.

Esta peculiaridad se ve acentuada en el caso del mercado ruso debido a:

· Lejanía geográfica: un camión (el transporte de frescos a Rusia se hace mayoritariamente por carretera) tarda 8 días en llegar a Moscú desde España, y desde allí parte de la mercancía debe transportarse a zonas más alejadas como Siberia (4-5 días de transporte) o los Urales (2-3 días).

· Competencia de otros países: Turquía, Egipto o Marruecos son grandes suministradores de producto fresco a Rusia. Especialmente, Turquía tiene unas ventajas logísticas evidentes, debido a la cercanía geográfica y a que sus campañas coinciden en el tiempo con la campaña española (octubre-mayo). Por otro lado, Marruecos dispone de una línea directa Casablanca-San Petersburgo, lo cual permite colocar los productos de este país en Rusia a unos precios muy competitivos.

· Los precios de las frutas y verduras fluctúan mucho y muy rápido y es posible que el precio de venta de uno de estos productos cambie de una semana a otra.

En Rusia, existen tres perfiles especialmente destacables, en el ámbito de la distribución de frescos:

· Cadenas de supermercados: los suministradores a las cadenas suelen ser importadores rusos que colocan producto desde sus almacenes en Moscú o San Petersburgo. Un exportador puede suministrar a una cadena de supermercados, pero para ello debe establecerse con un almacén en Rusia. Las cadenas de supermercados trabajan directamente si consiguen identificar grandes proveedores que puedan ofrecer un servicio de calidad y mercancía durante todo el año.

Por otro lado, hay que añadir que las grandes cadenas minoristas establecidas en Rusia, están comenzando a realizar importaciones directas de productos frescos por sí mismas. Muchas de ellas adquieren parte de su oferta desde España.

· Importadores-distribuidores: este tipo de intermediarios suelen ser empresas azerbaiyanas, que también dirigen los tres mercados mayoristas de la ciudad, siendo el mayor la base frutera de Stupinski Proezd (metro Prazhkaya). Desde Moscú, estas empresas distribuyen el producto a las regiones rusas (en las regiones, quienes controlan el sector de frescos son también nacionales de Azerbaiyán), a los mercados de abastos de la ciudad y a algunas cadenas de supermercados.

Como ya se ha comentado, en Moscú, se pretende desmantelar este tipo de mercados y abrir mercados mayoristas organizados en la periferia de la ciudad, lo cual ha provocado la incertidumbre entre los empresarios de origen azerbaiyano que los gestionaban y entre los empresarios que estaban acostumbrados a trabajar con ellos, ya que desconocen la forma en que esta medida afectará a sus negocios.

La tendencia en este ámbito es a que el número de mayoristas se reduzca y se profesionalice.

· Grandes importadores de San Petersburgo: son empresas ubicadas en esa ciudad y que operan casi exclusivamente con transporte marítimo. Suelen trabajar con grandes suministradores. Estas compañías controlan, por ejemplo, la importación del plátano en Rusia.

Esta información ha sido facilitada por la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Moscú.

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