Recomendaciones de la RAIF ante el riesgo de enfermedades fúngicas por las lluvias en cultivos de invernadero

El alto grado de humedad provoca un aumento del porcentaje de plantas con síntomas de podredumbre blanca (Sclerotinia sclerotiorum), podredumbre gris (Botryris cicerea) y mildiu de las cucurbitáceas (Pseudoperonospora cubensis)

Hortoinfo.- 16/02/2026

Ante las consecuencias derivadas de las últimas lluvias para los cultivos de invernadero, la Red de Alerta e Información Fitosanitaria (RAIF) de Andalucía ha realizado una serie de recomendaciones a tener en cuenta para luchar contra la aparición de enfermedades en los cultivos.

Desde la RAIF indican que la mayoría de los invernaderos, tanto de la provincia de Granada como de Almería, se están viendo afectados por el desarrollo de enfermedades fúngicas, registrándose un aumento del porcentaje de plantas con síntomas de podredumbre blanca (Sclerotinia sclerotiorum), podredumbre gris (Botryris cicerea) y mildiu de las cucurbitáceas (Pseudoperonospora cubensis) principalmente como consecuencia de las condiciones climáticas de lluvia y el elevado grado de humedad ambiental.

La RAIF recuerda que estas enfermedades de invierno afectan sobre todo a las hortícolas en climas mediterráneos y subtropicales con condiciones frescas y húmedas siendo necesario para la germinación de los hongos una humedad relativa superior al 80 % y temperatura suave (ideal entre 15ºC-18ºC y entre un rango de 5ºC a 30ºC) y siempre con agua libre sobre el cultivo.

En el caso de las podredumbres el hongo ataca a tallos, pecíolos y frutos jóvenes, reblandeciéndolos y cubriéndolos de micelio blanco o gris hasta que los seca.

En el caso del mildiu comienzan con manchas en el haz de las hojas de color verde claro luego se hacen amarillentas y después marrón observándose la mayoría de las veces un fieltro o pelusilla blanca-grisáceo en el envés que terminan por secarse por completo y caer. Empiezan en las hojas y luego pasan al tallo y frutos.

Según el Reglamento Específico de P.I. de Cultivos Hortícolas Protegidos, se deben tener en cuenta una serie de recomendaciones.

Medidas obligatorias

Detectar las plantas con síntomas, prestando especial atención cuando las condiciones ambientales son favorables para su desarrollo y sobre todo en parcelas con antecedentes de esta enfermedad.

Noches húmedas seguidas de días soleados.

HR: 90 %

10º < Tª (ºC) <25º

Realizar tratamientos preventivos a criterio del técnico responsable en las parcelas con antecedentes de esta enfermedad, basados en condiciones climáticas y estado de desarrollo de la planta.

Medidas preventivas y culturales

Empleo de plantas sanas.

Evitar marcos de plantación muy densos.

Evitar la presencia de agua libre sobre el cultivo.

Manejo adecuado de la ventilación y riego para evitar condensaciones y goteo dentro del invernadero.

Eliminación de plantas, órganos y frutos enfermos de la parcela, retirándolos inmediatamente y eliminarlos.

Cuidado especial con podas, deshojados (realizar a ras del tallo y con HR no elevada) y amarre de rafia.

Abonado equilibrado para evitar exceso de vigor.

Solarización tras el cultivo afectado o Biofumigación.

No utilizar más de dos veces la misma sustancia activa de propiedades sistémicas en toda la campaña.

Aplicar pastas fungicidas en tallos afectados.

Los invernaderos que tengan doble techo tendrán sin duda menor incidencia de esta enfermedad.

Medidas químicas

Siempre que sea necesario realizar algún tratamiento fitosanitario, hay que hacerlo utilizando productos registrados y uso autorizados en el Registro de Productos Fitosanitarios del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para el cultivo y la plaga en cuestión.

En el caso de observarse los primeros síntomas, los tratamientos se realizarán con productos sistémicos.

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