El plástico agrícola no es el culpable de la difusión de bacterias resistentes a los antibióticos

La realidad es que esa “propiedad difusora” no es exclusiva del plástico de los invernaderos, sino de los 430 millones de toneladas/año de plástico de todo tipo fabricado en el mundo, del que los invernaderos de Almería consumen el 0,008% y recicla el 96,2%, por lo que su impacto sería del 0,0004% del total

Hortoinfo.- 18/03/2026

En los últimos días se está demonizando a los invernaderos de Almería, apuntando sobre todo a los de El Ejido, en base a un estudio realizado varios investigadores españoles y publicado en ‘SCIENCE DIRECT’ sobre la difusión de bacterias con genes de resistencia a los antibióticos que se están distribuyendo por todo el mundo a través de los plásticos.

Pero no es que los plásticos de los invernaderos sean los causantes únicos de esa difusión, ni siquiera los más importantes. El estudio se realizó en El Ejido no porque los invernaderos sean la fuente esencial de difusión de esas bacterias, sino por la facilidad que da el hecho de concentración de plástico que se da en ese lugar, como reconoció la coautora del trabajo e investigadora de la Universidad Autónoma de Madrid, Francisca Fernández Piñas, en una entrevista concedida a Radio Nacional de España.

Señala la investigadora que en los plásticos en general y no solamente en los agrícolas, viven muchos microorganismos, “es un nuevo hábitat que ha aparecido en el planeta en estos últimos 50 años. Hay muchísimos microorganismos, microbios, viviendo en esos plásticos, que llevan estos genes de resistencia a los antibióticos”.

Buen trabajo de los agricultores

Fernández Piñas destaca que “lo que nosotros vimos es que los invernaderos funcionan muy bien y realmente se recicla la gran mayoría del plástico que se usa, por lo que yo creo que los agricultores de esa zona de invernaderos lo están haciendo muy bien, aunque es inevitable que haya algunas pérdidas”.

La investigadora aclara que el plástico no es la fuente más importante de resistencia a antibióticos sino una más, siendo más abundantes los plásticos de un solo uso como las bolsas, las botellas, los envases, envoltorios y todos los tipos de plástico que se encuentran en la sociedad como el polietileno, el polipropileno, el poliestireno expandido (corcho blanco) el PET (polietileno tereftalato) de la botellas de las que se bebe y que, según la investigadora, “están facilitando que esas bacterias resistentes se distribuyan por el globo terráqueo”.

Sólo el 0,0004% es responsabilidad del plástico agrícola de Almería

Teniendo en cuenta las declaraciones de Piñas sobre que son todos los tipos de plástico los que contribuyen a la expansión de esas bacterias resistentes a los antibióticos, frente a la sensación que se extiende por las informaciones publicadas de culpabilidad de los plásticos de los invernaderos de Almería, más concretamente de los de El Ejido, la realidad es que esa “propiedad difusora” no es fundamentalmente atribuible al plástico agrícola, ya que de los 430 millones de toneladas anuales de plásticos producidos en el mundo, el 75 por ciento plásticos de un solo uso, en Almería solamente se consumen cada año 34.000 toneladas, el 0,008 por ciento del total, de las que se recicla el 96,2 por ciento por lo que la incidencia del plástico de los invernaderos almerienses en la propagación de esas bacterias sería de menos de 0,0004 por ciento.

La agricultura almeriense de invernadero, ejemplo mundial

En la campaña 2024/2025, los agricultores de la provincia de Almería que cultivan las 33.709 hectáreas de invernadero con las que cuenta la provincia, han conseguido una producción de 3.590,03 millones de kilos de hortalizas y frutas, consiguiendo unos ingresos de 3.194.61 millones de euros. De esas producciones hortofrutícolas, a la exportación se destinaron 2.125,28 millones de kilos por un valor de 3.264,21 millones de euros. (Hortoinfo 10/10/2025)

Desde las 1.114 hectáreas de invernadero existentes en Almería en 1971 a las 33.709 de 2025 (Hortoinfo-historia de los invernaderos)

Los invernaderos solares del Sur de Europa, básicamente en Almería, son un sistema de producción sostenible que da trabajo a más de 15.000 familias y que ha evolucionado gracias a la innovación y la digitalización, sin perder la esencia del trabajo en equipo. Este modelo aprovecha la luz del sol y las condiciones climáticas favorables para producir frutas y hortalizas durante todo el año, reduciendo la huella hídrica y fomentando el empleo de técnicas sostenibles y respetuosas con el medio ambiente como el control biológico.

Más productividad con menos agua y lucha contra cambio climático

Según el informe “Productividad del agua en cultivos bajo invernadero en la costa mediterránea” publicado por Cajamar y realizado por los investigadores M. Gallardo y R. Thompson de la Universidad de Almería (UAL) y por M.D. Fernández y J. J. Magán de la Estación Experimental de la Fundación Cajamar en Almería, la producción de hortalizas en los invernaderos alcanza unos elevados valores de productividad del agua, con un promedio de 13’5 euros por metro cúbico, cuando los cultivos hortícolas al aire libre sólo alcanzan una productividad de 1’6 euros por cada metro cúbico de agua utilizado. (Hortoinfo.- 24/04/2023)

Esta diferencia se explica, además de por los sistemas de riego habituales en los invernaderos que suponen un alto ahorro de agua, por una suma de ese aspecto con unos mejores precios de mercado de los productos que habitualmente se consiguen fuera de estación y de un mayor rendimiento en kilos producidos por metro cuadrado.

Reducción de temperatura, efecto albedo

La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (National Aeronautics and Space Administration – NASA), publicó un artículo a través de NASA – CIENCIA, en el que recoge el dato de que los invernaderos del Poniente almeriense, lo que la NASA llamaba “el mar de invernaderos de plástico alrededor del pueblo de El Ejido”, están causando “un efecto de enfriamiento de 0,3 °C (0,5 °F) por década en Almería, en comparación con un aumento de 0,5 °C por década en la región.

La NASA hace referencia al estudio realizado por el investigador de la Universidad de Almería, el profesor Pablo Campra Madrid, en el que se pone de manifiesto que el efecto albedo causado por la reflexión de la luz solar genera un descenso medio de las temperaturas máximas en verano de más de 0,4 grados centígrados, pudiendo llegar a ser superior a los 1,3 grados en los días muy calurosos.

Según los datos contrastados por Campra, obtenidos en el año 2008 en dos fincas de investigación situadas en la comarca del Poniente Almeriense, las temperaturas medias anuales de esa comarca agrícola no sólo no habían aumentado en los últimos 30 años, sino que mostraban una acusada tendencia al enfriamiento por década de -0,3 grados.

Productos sanos y saludables para 500 millones de consumidores

Un ejército de 30.000 millones de minúsculos e imperceptibles insectos recorre los invernaderos del sur de Andalucía (Almería y la costa de Granada) donde se cultivan los principales productos hortícolas de invierno (pimiento, tomate, berenjena, pepino y calabacín). Su misión es la de combatir a las plagas que afectan a estos cultivos actuando como depredadores naturales y polinizar las flores.

Es una lucha integrada apodada como la “revolución verde”, que destierra el uso de plaguicidas químicos y enarbola la bandera de la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente. Un hito que marca una diferencia fundamental con las técnicas agrícolas empleadas en otras zonas de España y del mundo.

El resultado son hortalizas más sanas y sostenibles, dos señas de identidad que los compradores han primado, especialmente, tras el impacto del Covid-19. Así lo corrobora un estudio realizado por Capgemini que revela que un 79% de los consumidores está cambiando sus preferencias de compra basándose en estándares de sostenibilidad. (Hortoinfo 28/03/2025)

Los invernaderos de Almería, una “gran central de producción eléctrica”

Los invernaderos existentes en la provincia de Almería podrían convertirse en una “gran central” productora de energía eléctrica, según los cálculos realizados por Hortoinfo, sobre datos procedentes de diversos organismos.

Según las mediciones realizadas por la Agencia Andaluza de la Energía, dependiente de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empleo de la Junta de Andalucía, la radiación media en su estación de La Mojonera (Almería), sobre una superficie con una inclinación de 35 grados, que es la que suelen tener las techumbres de los invernaderos más comunes en Almería, es de 180’8 kWh/m2. Teniendo en cuenta las horas de radiación en Almería, y aprovechando solamente el 5 por ciento de esa radiación, eficiencia aplicada por el momento a los paneles solares transparentes, durante un año se obtendría una energía eléctrica de 31’36 millones de megavatios-hora, con los que se cubrirían las tres cuartas partes de las necesidades en energía eléctrica de toda Andalucía. (Ver en Hortoinfo)

Diez mentiras sobre los invernaderos

La rápida transformación experimentada por la agricultura de invernadero, unida al milagro de convertir una zona semidesértica en la mayor huerta de Europa, ha propiciado que la reputación de esta actividad se haya visto empañada por informaciones sectarias basadas en el desconocimiento, que nada tienen que ver con la realidad actual sino con ideas erróneamente preconcebidas, no solo sobre la calidad de los productos sino también sobre la seguridad o la forma de cultivar. (Ver en Hortoinfo)

Las frutas y hortalizas no saben a nada. FALSO

Crecimiento artificial. FALSO

Las frutas y hortalizas maduran en camiones frigoríficos. FALSO

Sus productos son peores que los cultivados al aire libre. FALSO

Están genéticamente modificados. FALSO

Abuso de pesticidas o uso de pesticidas ilegales. FALSO

Se emplea mano de obra ilegal o a inmigrantes en peores condiciones. FALSO

Industria contaminante. FALSO

Contaminación visual. FALSO

Uso irracional del agua. FALSO

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