El proyecto busca
reducir el riesgo de incendios, disminuir el desperdicio de energía y biomasa
vegetal (madera, restos agrícolas o plantas) y aumentar en un 30% la eficiencia
de la pirolisis térmica
Hortoinfo.- 08/04/2026
El Instituto de Tecnología Química (ITQ),
centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la
Universitat Politècnica de València (UPV), participa en el proyecto Pyrofuel,
que impulsa la valorización de biomasa vegetal mediante su conversión en
combustibles sostenibles para transporte aéreo y terrestre.
El proyecto, financiado por el Ministerio
de Ciencia, Innovación y Universidades con más de 1,5 millones de euros, busca
reducir el riesgo de incendios, disminuir el desperdicio de energía y biomasa
vegetal (madera, restos agrícolas o plantas) y aumentar en un 30% la eficiencia
de la pirolisis térmica. Este proceso termoquímico permite convertir residuos
en productos de alto valor, como biocombustibles, mediante la descomposición
química de la materia orgánica a temperaturas moderadas —entre 400ºC y
600ºC—, en ausencia total de oxígeno. Además, “reducirá las emisiones de CO2
vinculadas con los procesos de producción de combustibles hasta en un 17%”,
destaca Marcelo E. Domine, investigador científico del CSIC y líder del grupo
CAT-REN en el ITQ (CSIC-UPV).
En busca de estos objetivos, el proyecto
pretende obtener líquidos derivados de la pirolisis térmica de la biomasa, de
manera eficiente y sostenible. Este proceso utiliza un sistema de pirólisis
rápida avanzada que minimiza la pérdida de biomasa y aumenta la eficiencia
energética y la producción de biolíquidos. Estos últimos son los que permitirán
elaborar combustibles sostenibles producidos a partir de residuos orgánicos.
Para ello, tras obtener los biolíquidos,
estos son mejorados mediante hidrotratamiento catalítico, un procedimiento que
busca eliminar impurezas en los biocombustibles. Este refinado combina
distintos procesos como hidrogenación e hidrodesoxigenación, reacciones
químicas que utilizan hidrógeno y un catalizador para modificar moléculas
orgánicas; hidrocraqueo, reacción química que rompe moléculas grandes de
hidrocarburos en moléculas más pequeñas; y desoxigenación, proceso en el que se
elimina el oxígeno de una molécula. Finalmente, estos procesos permiten obtener
combustibles líquidos que se encuentran en el rango del queroseno y del diésel.
Estos combustibles sostenibles se podrán
utilizar en el sector de la aviación (SAF) y del transporte pesado (diésel).
“El avance que se conseguirá con el proyecto Pyrofuel será gracias a una
logística adecuada para recolectar y transportar la biomasa residual y gracias
al desarrollo de tecnologías innovadoras para el procesamiento de la misma”,
explica Marcelo E. Domine, responsable del proyecto en el ITQ.
Catalizadores avanzados para obtener
biocombustibles
Dentro del proyecto, el grupo de
investigación CAT-REN del ITQ (CSIC-UPV) lidera el diseño y desarrollo de
nuevos catalizadores sólidos basados en metales soportados para el
hidrotratamiento de los líquidos derivados de la biomasa. Se trata de
materiales que aceleran las reacciones químicas para transformar los
biolíquidos en combustibles mediante una tecnología en la que las partículas
metálicas microscópicas se fijan sobre un soporte sólido que las sostiene y
potencia, logrando que el proceso sea más eficiente y económico. Esta
innovación catalítica es clave para el hidrotratamiento o refinado de los
líquidos resultantes, que permite eliminar impurezas y estabilizar el
biocombustible final.
“Gracias a la experiencia que tiene
nuestro grupo en el tratamiento catalítico de estos y otros líquidos de
pirolisis derivados de la biomasa, los cuales se han desarrollado en anteriores
proyectos de aplicación industrial como Ceus y Almafreen, somos capaces de
obtener líquidos mejorados compatibles con los actuales combustibles de
transporte, como el jet-fuel y el diésel”, concluye Marcelo E. Domine.
El proyecto, liderado por la empresa Meryt Catalysts & Innovation, es un ejemplo de colaboración público-privada con marcado carácter interdisciplinar. Junto al ITQ (CSIC-UPV), la iniciativa reúne a otros dos socios del sector de la investigación y de la industria de España: I2con y Neoliquid. Esta colaboración consolida una red española orientada al desarrollo de soluciones innovadoras para una bioeconomía circular y sostenible.



