Lo hace la
organización agraria Unión de Uniones, destacando que esa familia recibió, solo
entre 2019 y 2024, más de 71 millones de euros en subvenciones europeas, por cultivos
en suelo comunitario que posteriormente son exportados al golfo Pérsico
Hortoinfo.- 14/05/2026
La organización agraria Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, a
la luz de las noticias que han trascendido en los medios sobre la familia real
de Emiratos Árabes, se muestra crítica con todo el sistema de asignación de la Política
Agrícola Común (PAC) que “estaría provocando que esa familia, que no necesita
ayudas, esté contribuyendo a que pequeños productores y explotaciones
familiares se queden fuera”.
Unión de Uniones, que viene reclamando que “se blinde al agricultor
profesional y se prime a este en la concesión de las ayudas”, cree que “es solo
un ejemplo de la perversión de un sistema que estaría concediendo fondos
públicos a grandes holdings y empresas, entre las que está también la compañía
Al Dahra, de la familia real de Emiratos Árabes Unidos, con tierras en Lleida y
Aragón, especialmente de alfalfa.
Además de en España, también estaría presente en otros lugares de Europa
como Italia o Rumanía. Según la información publicada por el periódico digital ElDiario.es hace unos días, se habrían
hecho entre 2019 y 2024 con más de 71 millones de euros en ayudas europeas,
entre las cuales buena parte son de la PAC.
Unión de Uniones señala que “esta situación es la prueba irrefutable de
que la definición de agricultor activo no está siendo la adecuada, si no
permite defenderle”. La organización agraria propone también “blindar que no se
creen las condiciones artificiales para evitar que una misma matriz constituya
diferentes sociedades limitadas, que permitan constituirse en sujetos receptor
y atraiga las ayudas por diversas vías”.
“Este caso es solo la punta del iceberg”, comentan desde Unión de
Uniones. “Cumplirán todos los requisitos legales, pero este ejemplo nos sirve
para preguntarnos, ¿esto es justo? ¿Qué le dices a ese pobre agricultor de
Albacete que ha perdido toda su cosecha de ajo la semana pasada? ¿O a ese
ganadero asturiano que le ha comido el lobo la mitad de las ovejas?”,
reflexionan.
Desde Unión de Uniones reclaman la aplicación de degresividad y poner un tope de ayuda por explotación de 100.000 euros, insistiendo en que “hay que hacer una revisión profunda de quién se beneficia de las ayudas, pues deja a un lado los objetivos con los que se crearon que era apoyar a los agricultores y ganaderos y al medio rural, no a grandes corporaciones ni capital extranjero”.



