El uso de la
cáscara de pistacho ha logrado alargar la vida de la batería hasta los 1.000
usos de carga y descarga, un hito nunca alcanzado con materiales sostenibles en
esta tecnología basada en sodio y azufre
Hortoinfo.- 18/05/2026
La Universidad de
Córdoba (UCO) fabrica una batería con cáscara de pistacho sin emplear litio ni
metales críticos. Un grupo de la Universidad de Córdoba ha dado con una manera
de dar salida a los residuos que genera el aumento de la producción de pistacho
y, al mismo tiempo, dar respuesta a una necesidad creciente de la sociedad:
emplearlas para fabricar baterías más sostenibles y duraderas.
El hito se enmarca en
una línea de trabajo fundamental para el Instituto Químico para la Energía y el
Medioambiente (IQUEMA), que busca sustituir el litio de las baterías
comerciales (tipo Li-ion) por otros elementos más abundantes y menos costosos,
a través de una tecnología basada en azufre que saca de la ecuación elementos
problemáticos como el cobalto, el níquel o el cobre.
El trabajo, publicado en
Chemical Engineering Journal, se enmarca en un proyecto de investigación que
plantea el desarrollo de baterías combinando sodio y azufre, una tecnología más
limpia y económica que además dispone de recursos abundantes en todo el planeta.
Esa tecnología requiere de un carbón activado que actúe como conductor, y ahí
es donde entra en juego el residuo del pistacho.
Tal y como explican los
investigadores predoctorales Azahara Cardoso y Omar Saad, pertenecientes al
Departamento de Química Inorgánica e Ingeniería Química, los resultados de este
trabajo ponen de manifiesto el buen rendimiento de los carbones activados derivados
de este residuo, que presentan una síntesis fácil y escalable y con bajo
consumo de reactivos químicos. Además, el uso de la cáscara de pistacho ha
logrado «alargar la vida de la batería hasta los 1.000 usos de carga y
descarga, un hito nunca alcanzado con materiales sostenibles en esta tecnología
basada en sodio y azufre». Todo ello demuestra que, además de tener un alto
poder antioxidante y ser un gran topping para los helados, el pistacho puede
tener un gran potencial en la necesaria transición energética.
El estudio forma parte del proyecto ‘Hacia baterías Na-S seguras, sostenibles y de alto rendimiento (SuperNaS)‘ (PID2023-147080OB-I00), financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades en su Convocatoria 2023 de «Proyectos de Generación de Conocimiento». Liderado por los investigadores de la Universidad de Córdoba Álvaro Caballero Amores y Juan Luis Gómez Cámer, el proyecto pretende avanzar en el desarrollo de baterías sodio-azufre para su aplicación en tecnologías que requieran sistemas de almacenamiento de energías con elevadas prestaciones, tales como el transporte eléctrico o las energías renovables.



