En una cámara
acorazada capaz de resistir terremotos, explosiones nucleares, erupciones
volcánicas y otros cataclismos, se guardan más de 800.000 muestras de más de
4.000 especies de semillas de 231 países, para poder utilizarlas en el caso de
que se produjera una catástrofe mundial
Hortoinfo.- 14/10/2014
En el archipiélago
noruego de Svalbard, en el Ártico, escondida bajo una montaña a 120 metros de
profundidad, se encuentra la “Bóveda del Fin del Mundo” o Cámara Global de
Semillas de Svalbard, preparada para resistir terremotos, explosiones
nucleares, erupciones volcánicas y otros cataclismos.
La cámara conserva en su
interior más de 800.000 muestras de más de 4.000 especies de semillas de 231
países que podrían ser utilizadas en caso de una catástrofe mundial.
Este “depósito de
semillas” está financiado por el gobierno de Noruega y mantenida por el Global
Crop Diversity Trust, un grupo en el que participan varios países y entidades
privadas, con la idea de que pueda convertirse en una gran despensa y granero para
la humanidad, en caso de que los cultivos existentes en la Tierra quedaran
destrozados por una gran catástrofe, ya sea provocada por el hombre, como una
guerra nuclear, o por causas naturales, como una devastadora epidemia agrícola
o un cambio climático irreversible.
El recinto está
protegido por puertas herméticas y detectores de movimiento, está dividido en
tres almacenes y mantiene las semillas en cajas de aluminio a unos 18 grados
bajo cero, lo que garantiza su estado de conservación durante siglos. Incluso
si se produce un corte de energía las muestras seguirán congeladas.



