Esa cifra supone
que el sector representa el 9% de la economía española, consolidando una
especialización superior a la media europea (6,2%), según el informe presentado
por Cajamar
Hortoinfo.- 03/07/2026
El sector
agroalimentario español ha generado 137.387 millones de euros de Valor Añadido
Bruto (VAB) en 2025, lo que ha supuesto un 9% de la economía española,
consolidando una especialización superior a la media europea (6,2%), según el
informe presentado este jueves por Cajamar y elaborado por el Instituto
Valenciano de Investigaciones Económicas.
En este marco, el
presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, ha expuesto que los datos muestran un
sector con una «fortaleza real», destacando el valor añadido en la
economía española, las exportaciones y el aumento del empleo.
Los datos del informe
revelan que las exportaciones han alcanzado los 79.391 millones de euros, un
2,8% más que en 2024, lo que ha supuesto un «nuevo máximo histórico»
que ha consolidado al sector como uno de los principales motores del sector exterior
español.
El crecimiento de las
exportaciones se ha apoyado, principalmente, en el aumento del volumen
exportado y no en un aumento de los precios, lo que evidencia la
«fortaleza estructural» y capacidad para mantener cuota en los
mercados internacionales en un entorno cada vez «más competitivo».
En el acto también ha
participado el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas,
quien ha mencionado la importancia del estudio, resultando que se trata de una
«herramienta muy útil para ayudar a entender la realidad del sector y para
apoyar a profesionales, empresas y administraciones en la toma de decisiones».
Empleo,
dimensión social y retos demográficos
En cuanto al empleo, el
sector agroalimentario sigue siendo un «pilar fundamental» en España,
ya que cuenta con más de 2,6 millones de personas ocupadas, lo que significa el
11,5% del total del empleo nacional, por encima del 9,8% de la UE-27.
Según el informe, esta
elevada capacidad de generación de empleo ha situado a España entre las
«principales economías europeas» en términos de ocupación en el
sector (la tercera en tamaño, al aportar el 11,6% del empleo del sector de la
UE-27), reforzando su papel como «elemento clave» de cohesión
territorial, especialmente en el medio rural.
Además, el estudio
también ha identificado algunos desafíos en este ámbito como el envejecimiento
de la población activa, la menor presencia de mujeres en determinadas
actividades productivas o las dificultades para garantizar el relevo
generacional.
«La fortaleza de
los datos no debe llevar a la autocomplacencia, porque el sector afronta
importantes desafíos, principalmente los derivados de la incertidumbre
geopolítica y del cambio climático, y también por la necesidad del relevo
generacional», ha señalado Planas.
Innovación y
futuro del sector
Por otro lado, uno de
los «elementos clave» que se ha planteado para el desarrollo futuro
del sector ha sido la innovación.
En este sentido, aunque
la inversión en I+D ha crecido en los últimos años, su peso en relación con el
VAB del sector sigue siendo inferior al de la media europea (en concreto, un
30% menor), lo que ha puesto de manifiesto el margen de mejora existente.
Así, el impulso de la
digitalización, la adopción de nuevas tecnologías y el desarrollo de soluciones
innovadoras serán determinantes para aumentar la productividad y reforzar la
competitividad del sector en los próximos años, de acuerdo al análisis.
«El reto del sector
es ganar productividad, lo que exige acortar la brecha que nos separa en
esfuerzo inversor en I+D», ha explicado el director adjunto de
Investigación del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, Joaquín
Maudos.



