Se deben
principalmente al arranque de cultivos, cuyo incumplimiento favorece la
propagación de la plaga. En total se han realizado 922 inspecciones en fincas. Es
de destacar que la presencia del thrips parvispinus no afecta a la calidad
alimentaria ni a al sabor del pimiento
Hortoinfo.- 16/10/2026
La Consejería de
Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía ha
realizado ya 922 inspecciones y ha impuesto 272 sanciones por incumplimientos
de las medidas obligatorias de control del thrips parvispinus, especialmente
las relacionadas con el protocolo de arranque de cultivos cuyo incumplimiento
favorece la propagación de la plaga a las explotaciones vecinas.
Así se ha puesto de
manifiesto durante la reunión celebrada este jueves en la Delegación
Territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural en Almería, en la
que han participado representantes de Hortyfruta, Coexphal, Asaja, COAG, UPA y
Ecohal, junto al secretario general de Agricultura, Ganadería y Fondos Agrarios
de la Junta de Andalucía, Manuel Gómez Galera, y otros responsables de la
Consejería y de la Delegación Territorial.
El encuentro ha servido
para seguir analizando la evolución de la plaga, escuchar las preocupaciones y
propuestas del sector y avanzar en nuevas actuaciones para reforzar su control.
En este sentido, la Consejería ha acordado convocar la próxima semana un comité
técnico en el seno de la Mesa de Expertos, con el objetivo de evaluar las
medidas planteadas y seguir avanzando en soluciones coordinadas con el sector.
Gómez Galera ha
reconocido la complejidad de la situación que atraviesa el sector,
especialmente los productores de pimiento, y ha insistido en que la Junta de
Andalucía está trabajando de la mano de los agricultores, las organizaciones
agrarias y las empresas comercializadoras para afrontar esta situación con
todas las herramientas posibles.
Galera ha subrayado que
una de las principales prioridades es garantizar el cumplimiento de las medidas
establecidas en el protocolo de actuación, especialmente durante el arranque de
los cultivos afectados. “No podemos permitir que el incumplimiento de las normas
por parte de unos pocos ponga en riesgo el trabajo y el esfuerzo de los
agricultores que sí están haciendo las cosas bien. El protocolo de arranque es
obligatorio y resulta fundamental para evitar que la plaga se extienda de unas
explotaciones a otras”, ha señalado.
El secretario general ha
apelado a la responsabilidad de todos los agentes implicados, al tiempo que se
mantienen las labores de control. “Las
medidas de prevención y control son necesarias, pero para que sean eficaces
necesitamos la implicación de todo el sector. La sanidad vegetal es una
responsabilidad compartida”, ha añadido.
El
parvispinus no afecta a la calidad ni al sabor del pimiento
Durante la reunión
también se ha trasladado un mensaje de tranquilidad respecto a la
comercialización del pimiento almeriense. La exportación de este producto está
“garantizada” y la presencia del thrips parvispinus no afecta a su calidad
alimentaria ni a su sabor. “El pimiento de Almería sigue siendo un producto de
calidad, con todas las garantías para los consumidores. Nuestro sector
hortofrutícola cuenta con una enorme profesionalidad y capacidad de respuesta,
y es importante trasladar confianza tanto a los mercados nacionales como
internacionales”, ha afirmado Gómez Galare.
Los participantes han
coincidido en que actualmente se atraviesa uno de los momentos de mayor
incidencia del thrips parvispinus, una situación que podría comenzar a mejorar
con el descenso de las temperaturas previsto para la próxima semana, ya que las
condiciones más frescas pueden contribuir a reducir la actividad y propagación
de la plaga.
No obstante, desde la
Consejería se insiste en que esta previsión no supone una relajación de las
medidas de vigilancia y prevención, que deben mantenerse con la máxima
intensidad.
Asimismo, durante el
encuentro se han abordado distintas propuestas planteadas por el sector, entre
ellas el refuerzo de los controles, la mejora de los procedimientos de
arranque, el avance en la investigación y el estudio de nuevas herramientas de
control fitosanitario, incluidas posibles solicitudes de autorizaciones
excepcionales al Ministerio competente.


