Ante las
alecciones andaluzas, la organización presenta a los partidos políticos cuatro
pilares estratégicos: una Ley Integral de Agricultura y Ganadería, la reforma
de la Ley de Aguas, la promoción agroalimentaria y el rechazo a la
renacionalización de la PAC a través del Marco Financiero Plurianual
Hortoinfo.- 06/05/2026
La Coordinadora de Organizaciones
de Agricultores y Ganaderos (COAG) en Andalucía, ha presentado a los partidos
que concurren a las elecciones del próximo 17 de mayo un paquete de propuestas
estratégicas para el campo andaluz, con el objetivo de que sean incorporadas a
sus programas de gobierno, según indica la organización agraria en una nota.
En el centro de todas las
propuestas figura un principio irrenunciable: la defensa del modelo de
agricultura y ganadería profesional como eje vertebrador de la economía, el
empleo y la vida rural de Andalucía.
«Somos un tercio de la
agricultura nacional. Andalucía representa el 39% de las exportaciones de su
economía y sostiene el 70% del empleo rural. Aquí no hablamos de paisaje ni de
tradición: hablamos de un sector estratégico, moderno y profesional que necesita
políticas a su altura», ha subrayado el secretario general de COAG Andalucía,
Juan Luis Ávila.
Una Ley
Integral de Agricultura y Ganadería
COAG Andalucía exige un
marco normativo propio que reconozca la singularidad del campo andaluz y lo
defienda con medidas concretas que lleguen a cada explotación y den esperanza a
quienes trabajan la tierra.
El primer frente es el
de la tierra misma. Las tierras productivas que nos hacen potencia agrícola
están amenazadas por fondos de inversión que pretenden reconvertirlas en
parques de energías renovables. Este modelo acaba con la capacidad productiva
de Andalucía, destruye empleo, vacía pueblos y pone en riesgo nuestra soberanía
alimentaria. Las Zonas de Especial Protección Agraria deben convertirse en un
escudo legal real frente a esta amenaza. Las tierras fértiles de Andalucía son
un patrimonio de todos los andaluces, y como tal hay que defenderlas.
El segundo frente es el
relevo generacional, hoy una auténtica emergencia. La edad media de los
agricultores andaluces supera los 62 años y, si no se revierte la tendencia, en
menos de una década el 70% de los actuales agricultores estará jubilado o en edad
de jubilación. Hoy, apenas uno de cada veintidós productores tiene menos de 35
años. Sin jóvenes en el campo no hay futuro para la agricultura, ni para los
pueblos que viven de ella. COAG Andalucía reclama incentivos reales —acceso a
tierra, financiación, formación y condiciones dignas— para que la agricultura
vuelva a ser una opción de vida con futuro.
Para Coag Andalucía, la
Ley debe también impulsar la modernización de las explotaciones: apoyar a
agricultores y ganaderos para mejorar su eficiencia y su competitividad en los
mercados. La innovación tecnológica, la digitalización y la sostenibilidad no
son opcionales: son la diferencia entre sobrevivir y liderar.
Y, junto a ello, un
equilibrio JUSTO en la cadena alimentaria. El agricultor no puede seguir siendo
el eslabón más débil. Es imprescindible un reparto equitativo del valor entre
productores, industria y distribución, con garantías legales que pongan fin a la
venta por debajo del coste de producción. Quien trabaja la tierra tiene que
poder vivir dignamente de su trabajo.
Completan este pilar la
simplificación administrativa y una mayor participación del sector en el diseño
de las políticas que le afectan.
El agua:
reforma normativa y plan estratégico para el Guadalquivir
El Guadalquivir es la
columna vertebral de Andalucía. De su cuenca depende la mayor parte de la
superficie agrícola de la comunidad, miles de explotaciones y el sustento de
municipios enteros. No es solo un río: es la infraestructura natural sobre la
que se asienta el modelo productivo andaluz. Y, sin embargo, su planificación
se decide en Madrid, sin que Andalucía tenga una voz determinante en el
proceso.
“COAG Andalucía es
consciente de que la gestión de la cuenca del Guadalquivir es competencia del
Estado -señala Juan Luis Ávila-. Pero que la Junta no tenga competencias
directas sobre el río no puede significar que Andalucía sea un mero espectador
de las decisiones que condicionan su agricultura. Una comunidad que concentra
el 39% de las exportaciones agroalimentarias nacionales y que tiene en la
agricultura la base de su economía rural no puede quedar al margen de los
planes hidrológicos que afectan a sus campos”.
En este sentido, la
posición de COAG Andalucía es clara: hay que poner en marcha un Plan
Estratégico del Guadalquivir porque la política del agua tiene que servir al
modelo productivo, a la soberanía alimentaria y al futuro de los pueblos que
viven del campo.
Asimismo, la
organización propone modificar la Ley de Aguas en el ámbito intracomunitario,
para que garantice el acceso al riego de forma sostenible y equitativa,
impulsando la reutilización de aguas regeneradas, la creación de Bancos
Públicos del Agua, las comunidades de usuarios de aguas subterráneas, la
recarga artificial de acuíferos y un sistema tarifario basado en el consumo
real.
«Necesitamos una nueva
ley de agua para las cuencas intracomunitarias. Pero también necesitamos que la
Junta de Andalucía se siente en la mesa del Guadalquivir con la autoridad que
le da ser la comunidad que más depende de ese río. No podemos tener competencias
en agricultura y resignarnos a no influir en cómo se gestiona el agua que la
hace posible», ha subrayado Ávila.
Promoción
agroalimentaria vinculada al turismo
Andalucía recibe más de
36 millones de visitantes al año. Cada uno de ellos puede ser un embajador de
nuestros productos. Por ello, COAG Andalucía propone desarrollar campañas de
promoción para que quienes nos visitan prueben, valoren y lleven al mundo la
calidad de la producción andaluza, abriendo mercados y reforzando la identidad
de nuestro modelo agroalimentario.
«Nuestros productos
tienen los estándares de calidad más altos del mundo. Tenemos que conseguir que
los turistas sean nuestros mejores prescriptores cuando regresen a sus países»,
ha explicado Ávila.
Rechazo a la
renacionalización de la PAC a través del Marco Financiero Plurianual
COAG Andalucía advierte
con claridad sobre los riesgos del nuevo Marco Financiero Plurianual (MFP) de
la Unión Europea y su impacto sobre la Política Agraria Común (PAC).
«Renacionalizar la PAC
es romper Europa. Dejar que cada Estado miembro gestione los fondos agrarios a
su manera, sin una estrategia y unas normas comunes sólidas, abre la puerta a
distorsiones del mercado interior, a desigualdades profundas entre agricultores
de distintos países y a una ruptura de la cohesión territorial y social que
tanto ha costado construir», ha afirmado Ávila.
Si el Marco Financiero
Plurianual sigue adelante tal como está planteado, se crearían agricultores de
primera y de segunda según el país donde vivan, y la PAC dejaría de ser, de
facto, una política común. Para los agricultores y ganaderos andaluces, que compiten
en el mismo mercado que sus homólogos del norte de Europa, esto no es un debate
técnico: es una amenaza directa a su viabilidad.
COAG Andalucía exige a
los partidos políticos que defiendan en Madrid y en Bruselas el mantenimiento
de una PAC genuinamente europea, con fondos suficientes, normas compartidas y
mecanismos que garanticen la igualdad de condiciones para todos los agricultores
del continente.
Destaca la organización
agraria que, con este paquete de propuestas, COAG Andalucía reafirma su
compromiso con un campo andaluz fuerte, moderno y profesional, y confía en que
los partidos políticos asuman estas demandas y las traduzcan en medidas
concretas durante la próxima legislatura.



