La organización reclama
un seguimiento de los márgenes de distribución y recuerda que, aunque el
Gobierno ha prorrogado las ayudas al gasóleo agrario hasta el 30 de septiembre,
el incremento de los costes vuelve a dificultar la actividad agraria
Hortoinfo.- 27/07/2026
La Coordinadora de
Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) denuncia la fuerte subida que
ha experimentado el precio del gasóleo agrícola durante las últimas semanas, “un
nuevo incremento que vuelve a disparar los costes de producción de las
explotaciones agrarias españolas en plena campaña de recolección del cereal y
de la fruta, y a punto de comenzar la vendimia y la preparación de las siembras
de otoño”.
Señalan desde la
organización agraria que, por un lado, la nueva escalada de tensión en Oriente
Medio y el recrudecimiento del conflicto en torno al estrecho de Ormuz han
vuelto a disparar la cotización internacional del petróleo. Si el 15 de junio
el barril Brent cotizaba en 83,17 dólares, favorecido por las expectativas de
distensión y la reapertura del tráfico marítimo en Ormuz, durante julio la
situación ha vuelto a deteriorarse. Tras varios ataques contra petroleros en el
mar Rojo, el Brent ha llegado a superar la barrera de los 100 dólares por
barril, alcanzando máximos de 101,19 dólares, para estabilizarse sobre los
97-98 dólares.
Desde Coag consideran
que el incremento que soportan los agricultores españoles se ha visto agravado
por un segundo factor: el 30 de junio finalizó la reducción temporal del IVA
sobre los productos energéticos, aprobada mediante el Real Decreto-ley 7/2026,
de 20 de marzo. Esta medida había rebajado el tipo impositivo del 21% al 10%
para las gasolinas, gasóleos y biocarburantes. Desde el 1 de julio, el IVA ha
vuelto a aplicarse al tipo general del 21%, incrementando automáticamente el
precio final que pagan agricultores y ganaderos por cada litro de combustible.
De esta forma, el pasado viernes, 24 de julio, el coste del gasóleo B en poste
alcanzó 1,169 €/litro (1,414 €/litro con IVA), un 33% superior al precio
registrado apenas veinticinco días antes, de 0,872 €/litro (0,959 €/litro con
IVA) a fecha 29 de junio.
Una combinación de
factores —el repunte del precio internacional del petróleo y la recuperación
del tipo general del IVA— que ha provocado un incremento desorbitado del coste
del gasóleo agrícola.
Para COAG “resulta
inaceptable que cada episodio de inestabilidad geopolítica se traduzca casi de
manera inmediata en un encarecimiento del combustible que utilizan agricultores
y ganaderos, mientras que la evolución de los precios percibidos por sus
producciones nunca responde con la misma rapidez ni en la misma intensidad”.
«La guerra vuelve a
librarse a miles de kilómetros de nuestras explotaciones, pero quienes terminan
pagando una parte importante de la factura son los agricultores y ganaderos
españoles. Cada crisis internacional acaba repercutiendo de forma inmediata en
nuestros costes de producción, mientras nuestros ingresos siguen muy lejos de
compensar estos incrementos», denuncia Javier Fatás, miembro de la
Comisión Ejecutiva de COAG.
Alivio
parcial, pero con pérdida de rentabilidad
La organización agraria
recuerda que el Gobierno de España acordó prorrogar hasta el 30 de septiembre
la ayuda extraordinaria al gasóleo agrícola, aprobada mediante el Real
Decreto-ley 18/2026. Pero a diferencia del periodo comprendido entre marzo y
junio en el que la bonificación era fija de 0,20 €/litro, desde el 1 de julio
el importe pasa a ser variable y, por tanto, dependerá de la evolución semanal
del precio del gasóleo agrario, cubriendo solo hasta el 70% del diferencial
respecto al precio anterior al conflicto y con un límite máximo de 0,20
€/litro.
Aunque COAG considera
positiva esta prórroga, advierte de que la ayuda puede resultar insuficiente si
continúa la escalada de precios y recuerda que el incremento del combustible
afecta a todas las labores agrícolas: cosecha, transporte, laboreo, riegos,
preparación de tierras y próximas siembras.
Vigilancia
ante posibles comportamientos especulativos
COAG recuerda que no es
la primera vez que una crisis internacional provoca una rápida traslación al
precio del gasóleo agrícola y considera imprescindible que las administraciones
mantengan una vigilancia permanente sobre la evolución de los márgenes comerciales
en la distribución de carburantes.
La organización insiste
en que el sector agrario no puede convertirse, una vez más, en el pagador de
las tensiones geopolíticas internacionales y reclama mecanismos que eviten que
los agricultores soporten incrementos de costes desproporcionados respecto a la
evolución real de los mercados energéticos.
Asimismo, COAG solicita
que, mientras persista esta situación de elevada volatilidad, el Gobierno
mantenga activadas todas las herramientas de apoyo al sector y no descarte
reforzar las ayudas si el conflicto internacional continúa trasladándose al
precio de los principales insumos agrarios.
Desde la organización
agraria indican que “seguirán vigilando la evolución del precio del gasóleo
agrícola y su repercusión sobre la rentabilidad de las explotaciones, alertando
de cualquier comportamiento que pueda responder a movimientos especulativos más
que a una alteración real del suministro”.



