Así lo indican
desde Agroseguro, afirmando que todos los productores asegurados cuentan con
protección frente a este riesgo dentro de la garantía básica de cualquier
póliza
Hortoinfo.- 27/07/2026
La Agrupación Española
de Entidades Aseguradoras de los Seguros Agrarios Combinados (Agroseguro), ha
indicado que los daños provocados por el riesgo de incendio en las producciones
agrícolas y ganaderas están cubiertos por el seguro agrario.
Afirman desde Agroseguro
que todos los productores asegurados cuentan con protección frente a este
riesgo dentro de la garantía básica de cualquier póliza, tanto por daños en la
producción como a la plantación (en el caso de daños en el arbolado, viñas,
etc.). Asimismo, el seguro agrario también ofrece cobertura de los daños que
hayan podido sufrir las cabañas ganaderas aseguradas a causa del fuego.
En el caso concreto del
cereal, esta protección también se extiende a la producción que se haya podido
ver afectada por la creación de cortafuegos preventivos que hayan resultado
necesarios.
El seguro agrario cubre
los daños, independientemente del origen. El productor asegurado cobraría la
indemnización correspondiente y en caso de que se determine que el incendio ha
sido provocado (y se determine el responsable) se realizarían los trámites pertinentes
para que las aseguradoras pudieran recuperar esa indemnización.
No hay urgencia para
enviar el parte de siniestro, por lo que desde Agroseguro recomiendan seguir
las recomendaciones de las autoridades y evitar riesgos personales. Una vez se
haya sofocado el incendio y se pueda acceder con seguridad a las explotaciones
afectadas para comprobar los daños, el agricultor debe contactar con su
mediador y comunicar el siniestro a Agroseguro.
Las direcciones
territoriales de Agroseguro se mantienen activas y en contacto permanente con
el sector.
La agrupación de los seguros agrarios envía “un mensaje de tranquilidad al sector, ya que el seguro agrario contempla la cobertura de incendio en todas las líneas de seguro”, reiterando su compromiso de “coordinar la evaluación de daños y el pago de indemnizaciones con la máxima celeridad posible, una vez se sofoque el incendio, para que los agricultores afectados puedan realizar los trabajos necesarios en sus explotaciones”.



