Con un 30% menos inmigración para el año 2075 desaparecerán en España más de 220.000 explotaciones agrícolas

Es una de las conclusiones a las que llega un informe de la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia (ONPE), que también señala que se perdería riqueza con una caída de hasta un -22% del PIB

Hortoinfo.- 25/03/2026

La Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia (ONPE) ha realizado un informe sobre la inmigración en España, que concluye que si en los próximos 50 años se redujera la inmigración en España en un -30 por ciento, la falta de trabajadores podría provocar el abandono de más de 220.000 explotaciones agrícolas en 2075, casi tres de cada diez actuales.

Es una de las conclusiones a las que llega el estudio ‘España ante el reto migratorio’, con el que la ONPE analiza cómo cambiaría España hasta 2075 en función de los distintos niveles de inmigración.

Los autores avisan que se trata de una predicción, sino de un ejercicio de escenarios al comparar qué ocurre si se mantienen los flujos actuales o si, por el contrario, se reducen de forma sostenida en un 30 por ciento.

El informe destaca que el envejecimiento de la población aumentaría la presión sobre las pensiones, obligando a cada trabajador a aportar hasta 2.000 euros más al año para sostener las prestaciones actuales.

El estudio señala además que podrían desaparecer hasta 90.000 bares y restaurantes, cerca de la mitad del total, según sus estimaciones.

En los cuidados, el desequilibrio proyectado afectaría en una población cada vez más envejecida: mientras los ciudadanos dependientes aumentarían cerca de un 60 por ciento, la oferta de trabajadores de los cuidados podría caer un 28 por ciento, con lo que la ONPE calcula que más de 45.000 personas dependientes podrían quedar sin atención suficiente.

También se vería afectada la sanidad pública, uno de los sistemas más sensibles al envejecimiento. Con menos inmigración, advierte el informe, la capacidad asistencial quedaría tensionada por una doble vía: más pacientes y menos profesionales. En el escenario de baja inmigración, España podría perder alrededor de 63.000 médicos especialistas y cada facultativo tendría que atender a un 4 por ciento más pacientes en 2075.

La metodología del estudio parte de un ejercicio de prospectiva que compara distintos posibles caminos: un escenario de inmigración similar a la actual y, por el contrario, otro en el que un hipotético endurecimiento de las políticas migratorias redujese en un 30 por ciento las llegadas durante décadas. Para ello, los autores construyen varios modelos demográficos y económicos hasta 2075 en función de diferentes niveles de inmigración, combinando datos del INE, proyecciones de población y variables como empleo, productividad o gasto público. A partir de ahí, simulan cómo evolucionarían indicadores clave (como el PIB, las pensiones o la sanidad) en cada escenario.

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