Marruecos proporciona agua desalada a 15.000 hectáreas de cultivos intensivos al sur de Agadir

Se trata de explotaciones agrícolas ocupadas principalmente por invernaderos de alto valor, dedicados a tomates, frutos rojos y hortalizas de exportación, que reciben agua desalada de la planta de Chtouka Aït Baha, con una capacidad de 400.000 metros cúbicos diarios

Hortoinfo.- 10/07/2026

La sequía que está afectando los últimos años a Marruecos ha convertido la desalación de agua en un pilar central de su estrategia agrícola, con la región costera de Chtouka Aït Baha, al sur de Agadir, como principal laboratorio del cambio.

La planta desaladora de Chtouka tiene capacidad prevista de 400.000 metros cúbicos diarios, repartidos entre agua potable y agua de riego. Su diseño contempla el riego de unas 15.000 hectáreas en la llanura y el beneficio de cerca de 1.500 explotaciones agrícolas, especialmente invernaderos de alto valor dedicados a tomates, frutos rojos y hortalizas de exportación.

Estos cultivos intensivos pueden asumir mejor que otros productos el coste de un agua más cara, lo que explica por qué la desalación entra primero en las zonas costeras más rentables. La región de Souss-Massa es un motor hortícola para el país y al mismo tiempo un territorio expuesto al agotamiento de aguas subterráneas, la salinización y la competencia entre agricultura, ciudades y turismo.

Marruecos quiere alimentar sus nuevas plantas con energía solar y eólica para abaratar el proceso y reducir la huella de carbono de la tecnología. El país opera ya 17 plantas desaladoras, construye cuatro más y planea otras nueve, con el objetivo nacional de alcanzar 1.700 millones de metros cúbicos anuales de agua desalada en 2030 y que el 60% del agua potable proceda de desalación a final de la década.

Para sostener y aumentar su producción de hortalizas, Marruecos combina las desaladoras con riego por goteo, nuevas presas, interconexión de cuencas y reutilización de aguas residuales.

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