La agricultura es
la base de la civilización, el sustento de millones de personas y un factor
clave en la conservación del medio ambiente, jugando un importante papel en la
lucha contra el cambio climático
Hortoinfo.- 09/09/2026
El nueve de septiembre
de cada año se celebra el ‘Día Mundial de la Agricultura, un acontecimiento
instituido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO), con el objetivo de reconocer la labor fundamental de los
agricultores en la producción de alimentos y en el mantenimiento de la vida en el
planeta Tierra.
El Día Mundial de la
Agricultura es una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de la
agricultura en nuestra sociedad y reconocer el arduo trabajo de quienes
cultivan la tierra y producen nuestros alimentos. Pero la agricultura es mucho
más, es la base de la civilización, el sustento de millones de personas y un
factor clave en la conservación del medio ambiente, jugando un importante papel
en la lucha contra el cambio climático.
Los agricultores desempeñan
un papel crucial en la preservación de la biodiversidad y la protección de los
recursos naturales.
Los orígenes
de la agricultura
La agricultura es una
actividad milenaria que surge en el Neolítico (entre el 6000 a C y el 4000 a
C), momento en el que se generaliza tanto el pastoreo de animales como el
cultivo de semillas, dando origen a las primeras sociedades agrarias. Las tierras
del Próximo Oriente fueron testigo de uno de los cambios más revolucionarios de
la humanidad: el paso de una sociedad cazadora y recolectora, que había vivido
así durante cientos de miles de años, a otra basada en la domesticación animal
y vegetal.
Desde entonces se han
efectuado notables avances tanto en las técnicas como en la producción de los
cultivos y en la calidad de los alimentos. Hoy en día la aplicación de
tecnología GPS para la optimización de las plantas, los sensores de temperatura
y humedad, los drones para obtener datos sobre los cultivos, así como los
aviones teledirigidos para extender plaguicidas que combatan a los insectos son
algunas de las técnicas de última generación utilizadas en la agricultura.
En la actualidad, cerca
del 40% de la superficie de la tierra habitable en el mundo está dedicada a la
agricultura. Y si se incluyen los
pastizales utilizados para la ganadería, la agricultura, según indica la ONU, ocupará
entre el 80% y el 90% de la superficie habitable.
La
agricultura como concepto
Se entiende por
agricultura el conjunto de actividades relacionadas con el cultivo de la tierra
y el tratamiento del suelo mediante la intervención del hombre, para la
producción y obtención de alimentos, como verduras, vegetales, frutas,
cereales, tubérculos o granos para el consumo humano.
También las fibras, como
lino o algodón, que se utilizan para la confección de prendas de vestir.
Capítulo importante es
la alimentación del ganado, aves de corral y otros animales domésticos, con el
cuidado y obtención de pastos, semillas y forrajes.
Un punto importante en
los últimos tiempos es la producción de bio-combustibles mediante cultivos
energéticos, como el maíz, soja y otros, además de la obtención de productos
químicos como el etanol, plásticos, almidón, azúcar, o incluso productos biofarmacéuticos
y drogas legales.
La
agricultura en España
España cuenta con
16.707.636 hectáreas de tierra de cultivo donde trabajan unas 787.200 personas,
según los últimos datos oficiales. Como dato relevante, este año, el campo suma
el 9 % de los afiliados en alta procedentes del proceso de regularización, un total
de 21.718 personas, según los datos del Gobierno. Además, la agricultura es la
única actividad donde bajó el paro al retroceder el 1,3 % en agosto. Con todo,
el relevo generacional continúa siendo un problema; por ejemplo, el 39,56 % de
los perceptores de la PAC es mayor de 65 años, mientras que los menores de 40
años no llegan al 9 %.
Otro de los retos del
sector es el cambio climático; como prueba, la intensidad de las tormentas de
granizo provocó el «agosto con más siniestralidad de la historia del
seguro agrario», con daños en 54.600 hectáreas de cultivo aseguradas e
indemnizaciones por 50 millones de euros, según Agroseguro. Además, los
incendios han arrasado más de 116.500 hectáreas agrícolas en la última década.
El campo español tiene
un carácter exportador que se ve muy impactado por las decisiones geopolíticas.
Durante el último año móvil, las exportaciones del sector sumaron 77.193
millones de euros y las importaciones 60.193 millones de euros, un saldo comercial
positivo de 17.000 millones de euros, que sin embargo ha descendido el 11,4 %.
Almería, la
revolución agrícola
Para Adoración Blanque,
presidenta de la Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (ASAJA) en Almería, la
agricultura almeriense no sería hoy un referente internacional sin la
determinación de miles de agricultores que, generación tras generación, han sabido
reinventarse ante cada nuevo desafío. Aquí, innovar nunca ha sido una opción,
ha sido una necesidad.
Cultivar en una de las
provincias más áridas de Europa ha obligado al sector a convertir la escasez de
agua en un estímulo para mejorar la eficiencia. El aprovechamiento de cada
gota, la modernización de los sistemas de riego y la búsqueda constante de
soluciones han permitido que Almería produzca más utilizando menos recursos.
A ello se suma la
capacidad del sector para responder a un mercado cada vez más exigente. Los
consumidores demandan productos seguros, sostenibles y de máxima calidad,
mientras la competencia internacional obliga a producir con mayor eficiencia y
rentabilidad. Los agricultores almerienses
han sabido adaptarse a
esa realidad sin renunciar a la excelencia que caracteriza a nuestras
producciones.
Otro de los grandes
ejemplos de esta evolución ha sido la apuesta por el control biológico y la
producción integrada. Lo que comenzó como una respuesta a un problema concreto
se ha consolidado como una de las principales señas de identidad de la
horticultura almeriense, situando a la provincia como referente mundial en el
manejo sostenible de plagas y en la reducción del uso de productos
fitosanitarios.
La incorporación de
nuevas tecnologías también ha transformado la forma de trabajar en el campo. La
digitalización, la monitorización de cultivos, la automatización de procesos y
el uso de herramientas de precisión permiten hoy optimizar recursos, mejorar la
productividad y tomar decisiones basadas en datos, demostrando que la
agricultura almeriense es un sector innovador y en constante evolución.
Pero adaptarse no
significa que los retos hayan desaparecido. La escasez de recursos hídricos, el
incremento de los costes de producción, la competencia de terceros países, las
nuevas plagas y enfermedades o la necesidad de garantizar una rentabilidad
justa para las explotaciones siguen marcando el día a día de los agricultores.
Así concluye la presidenta de Asaja Almería sus consideraciones sobre el Día
Mundial de la Agricultura en referencia a Almería.
Para comprender bien los
resultados del esfuerzo de los agricultores almerienses, se puede ver el
informe de Hortoinfo:



