La organización indica
que no se opone a las relaciones comerciales con Marruecos, sino a un marco que
en su opinión está generando una situación de competencia desleal para los
productores europeos
Hortoinfo.- 18/09/2026
La Asociación de
Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas de Almería (COEXPHAL) ha
reiterado la necesidad de que la Unión Europea (UE) acometa una revisión
profunda del actual Acuerdo de Asociación con Marruecos, para garantizar que
las importaciones hortofrutícolas procedentes de terceros países se sometan a
las mismas exigencias medioambientales, fitosanitarias, laborales y de
trazabilidad que deben cumplir los agricultores europeos.
Desde COEXPHAL
consideran que el debate suscitado en torno a las relaciones entre la UE y
Marruecos no debe plantearse en términos de ruptura o eliminación de los
acuerdos comerciales, sino de corrección de los desequilibrios que, desde hace
años, viene denunciando el sector productor europeo.
El gerente de COEXPHAL,
Luis Miguel Fernández Sierra, ha subrayado que la posición de la organización
es clara: «Nuestro sector no rechaza un acuerdo con Marruecos. Lo que
queremos es un acuerdo donde podamos competir en igualdad de condiciones».
Fernández Sierra ha
explicado que las preocupaciones del sector se centran en el incumplimiento de
determinados mecanismos de control contemplados en el acuerdo actual, así como
en la falta de garantías para evitar que las producciones procedentes del Sáhara
Occidental se beneficien de las mismas ventajas comerciales concedidas a las
exportaciones marroquíes.
«No se cumplen los contingentes, no se
están cobrando los aranceles, no están cumpliendo con los mismos requisitos
fitosanitarios que los productores europeos cumplen. Además, esta producción extracomunitaria está
desplazando claramente a la producción europea», señala el responsable de
COEXPHAL. «Nosotros defendemos simplemente que quien quiera exportar a la
Unión Europea juegue con las mismas reglas que los productores europeos».
La organización recuerda
que esta reivindicación no es nueva. De hecho, productores y organizaciones de
España, Francia, Italia, Portugal, Países Bajos y otros países europeos
suscribieron en febrero de este año, en el marco de Fruit Logística en Berlín,
el Manifiesto en Defensa del Tomate Europeo, un documento remitido a las
instituciones comunitarias, gobiernos nacionales y europarlamentarios en el que
se reclama una revisión del acuerdo comercial con Marruecos.
Entre las demandas
recogidas en dicho manifiesto figuran el respeto estricto a las sentencias del
Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre el Sáhara Occidental, el
etiquetado claro del origen de los productos, el refuerzo de los controles en
frontera y la aplicación efectiva del principio de «las mismas reglas para
todos».
Seguridad y
soberanía alimentarias
Para COEXPHAL, la
cuestión trasciende la mera competencia comercial y afecta a la estrategia
alimentaria europea. La organización alerta de que la presión creciente de las
importaciones procedentes de países terceros está provocando una reducción
progresiva de la superficie dedicada al cultivo de tomate en distintos países
europeos.
«Europa no puede
exigir a sus agricultores inversiones constantes en sostenibilidad, reducción
de fitosanitarios, control biológico, mejoras laborales o adaptación climática
y, al mismo tiempo, permitir la entrada de productos que no están sometidos a
esas mismas obligaciones», sostiene Fernández Sierra.
La organización
considera que la producción hortofrutícola europea constituye un sector
estratégico para la seguridad alimentaria comunitaria, advirtiendo de los
riesgos derivados de una creciente dependencia exterior para el abastecimiento
de frutas y hortalizas frescas.


