El volumen ha
sido de 3.254 millones de kilos, afectando la caída tanto a las frutas como a
las hortalizas. El gasto total se mantuvo prácticamente estable con 7.662
millones de euros, un ligero descenso del 0,4%
Hortoinfo.- 07/09/2026
El consumo de frutas y
hortalizas frescas en los hogares españoles, incluidas las patatas, se situó en
3.254 millones de kilos en el primer semestre de 2026 frente a los 3.347
millones del mismo periodo de 2025, un 2,8 por ciento menos según los datos del
Panel de Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y
Alimentación, procesados por la Federación Española de Asociaciones de
Productores Exportadores de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas vivas (FEPEX).
Según indican desde
FEPEX, el descenso afectó tanto a las frutas como a las hortalizas, mientras
que el gasto total se mantuvo prácticamente estable situándose en 7.662
millones de euros, un 0,4 por ciento menos que en el primer semestre de 2025
cuando ascendió a 7.691 millones de euros.
Las frutas
La fruta fresca
concentró el mayor volumen de consumo, con 1.741 millones de kilos en el primer
semestre de 2026, un 3,3 por ciento menos que en el mismo periodo de 2025,
cuando se alcanzaron 1.801 millones de kilos. El gasto destinado a estos
productos descendió un 1,8 por ciento, desde 4.322 millones de euros hasta
4.246 millones. El precio medio se situó en 2,44 euros por kilo, un 1,6 por
ciento más.
Entre las frutas con
mayor peso en la cesta de los hogares destacaron los descensos de las naranjas,
cuyo consumo se redujo un 8,6 por ciento, hasta 315 millones de kilos; las
manzanas, con una caída del 8,9 por ciento, hasta 186 millones; las fresas, que
retrocedieron un 9,1 por ciento, hasta 97 millones, y las mandarinas, con un
descenso del 7,4 por ciento, hasta 129 millones de kilos. También disminuyó el
consumo de limones un 6,8 por ciento, el de peras un 4,2 por ciento y el de
plátanos un 4 por ciento.
En sentido contrario,
algunas frutas registraron incrementos destacados. El consumo de albaricoque
creció un 23,3 por ciento, hasta superar los 20 millones de kilos; el de cereza
aumentó un 18,8 por ciento, hasta 36,5 millones; el de uva avanzó un 14,1 por
ciento, hasta 37,6 millones, y el de ciruela se incrementó un 10,3 por ciento.
Por su parte, el consumo de sandía aumentó un 9,7 por ciento, hasta 136
millones de kilos, y el de melocotón creció un 9,6 por ciento.
Las
hortalizas
El consumo doméstico de
hortalizas frescas se situó en 1.110 millones de kilos en el primer semestre de
2026, un 2,6 por ciento menos que los 1.140 millones registrados en el mismo
periodo de 2025. A pesar de esta reducción del volumen, el gasto de los hogares
aumentó un 2,9 por ciento, hasta alcanzar 2.946 millones de euros. El precio
medio del conjunto de las hortalizas se situó en 2,65 euros por kilo, un 5,7
por ciento más que un año antes.
Por productos, el
tomate, la principal hortaliza consumida en hogares descendió un 1,7 por ciento,
hasta 247 millones de kilos. El consumo de cebolla disminuyó un 2,3 por ciento;
el de lechuga, escarola y endibia, un 3,7 por ciento; y el de judías verdes, un
5 por ciento. El mayor retroceso correspondió a las coles, con una reducción
del 8,9 por ciento. El consumo de pimiento fue el único de estos productos que
se mantuvo prácticamente estable, con un ligero crecimiento del 0,6 por ciento.
En cuanto a la patata
fresca, la demanda en hogares alcanzó 403 millones de kilos en el primer
semestre de 2026, un 1 por ciento menos que en el mismo periodo de 2025. El
gasto descendió con mayor intensidad, un 7,2 por ciento, hasta 470 millones de
euros.
Los datos del consumo en
hogares en el primer semestre de 2026 vuelven a mostrar una caída frente al
ligero crecimiento que ha experimentado el año 2025, cuando el consumo mejoró
en un 1 por ciento, respecto a 2024, totalizando 6.952 millones de kilos. La
recuperación de 2025 es una excepción respecto a la tendencia descendente del
consumo de frutas y hortalizas en los hogares en los últimos años, por lo que
para FEPEX, es cada vez más necesario impulsar medidas que favorezcan una
presencia mayor de las frutas y hortalizas en la alimentación, fortaleciendo
acciones de promoción y la educación alimentaria, poniendo en valor su
contribución esencial a una dieta equilibrada.



