Cuando los
líderes europeos están debatiendo el Marco Financiero Plurianual (MFP) que
llegue hasta 2034, países como Alemania, Austria, Países Bajos y Suecia
pretenden reducir el presupuesto e incidir más en seguridad y defensa
Hortoinfo.- 19/06/2026
Los jefes de Estado y de
Gobierno de la Unión Europea (UE) afrontan este viernes 19 de junio en Bruselas
el primer debate político sobre el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP)
para los años de 2028 a 2034, con posiciones muy diferentes entre los
defensores de un presupuesto más reducido y los países que exigen mayor
ambición para sufragar las nuevas prioridades de la UE sin sacrificar las
políticas clásicas de cohesión y agricultura.
Aunque no se espera que
este encuentro del Consejo Europeo no termine aún con decisiones firmes, sí
permitirá tomar la medida real de la brecha entre los llamados países frugales -como
Suecia, Alemania, Países Bajos o Austria- frente al grupo de los denominados
Amigos de la Cohesión, compuesto por España, Italia, Portugal, Polonia o
Rumanía, entre otros, con el objetivo de cerrar acuerdos antes de que finalice
el año.
El debate llega una
semana después de que la presidencia chipriota del Consejo presentara un primer
borrador de compromiso sobre el MFP, un documento que en lo esencial respeta
las líneas propuestas por la Comisión Europea y que ha provocado críticas tanto
de quienes lo ven excesivamente expansivo como de quienes sostienen que no
responde de forma adecuada a las nuevas prioridades comunitarias.
El canciller alemán,
Friedrich Merz, ha afirmado a su llegada a la cumbre que “la propuesta que está
sobre la mesa es claramente demasiado elevada. Las cifras tienen que bajar”, insistiendo
en que la Unión Europea “solo puede gastar el dinero que tiene” y ha vuelto a
rechazar recurrir a un mayor endeudamiento común. “Eso no podemos
permitírnoslo”, añadiendo que “la posición alemana aquí es muy clara. La
comparto también con toda una serie de otros socios. No somos mayoría, pero
tenemos que llegar a un resultado unánime. Por eso doy por sentado que hoy
debatiremos este tema tan controvertido en el espíritu de la buena cooperación
europea”, ha manifestado.
También Países Bajos se
ha alineado con esta posición, aunque poniendo el acento en la necesidad de
adaptar las cuentas europeas a las nuevas prioridades estratégicas.
“Si queremos construir
una economía para las próximas décadas, no podemos hacerlo con un presupuesto
diseñado en los años noventa”, ha defendido el primer ministro neerlandés, Rob
Jetten, para quien las futuras cuentas deben centrarse en “la seguridad, una
mayor competitividad y un presupuesto que se adapte a esas modernizaciones”.
Frente a esas posiciones
se encuentra un nutrido grupo de Estados miembros, que reclama un marco
financiero más ambicioso y avisa de que las nuevas prioridades de la Unión,
como la seguridad o la defensa, no pueden sufragarse recortando pilares
tradicionales como la Política Agrícola Común (PAC) o los fondos de cohesión.
“La cuestión fundamental
es que algunos consideran que el presupuesto ya es demasiado elevado, incluso
después de las reducciones introducidas por la presidencia chipriota en el
marco de negociación, mientras que otros sectores también reclaman más recursos.
Por tanto, será muy complicado resolver la cuestión esencial: cuál debe ser el
tamaño del presupuesto y si será suficiente para responder a todas las
demandas”, ha señalado el primer ministro irlandés, Micheál Martin, cuyo país
asumirá la presidencia rotatoria del Consejo de la UE en el segundo semestre de
este año.
Con todo, ha recordado
que “los dos pilares fundamentales” de los presupuestos anteriores, la PAC y
los fondos de cohesión, “siguen estando muy presentes en la mente de muchos
Estados miembro”, por lo que ha defendido la posibilidad de alcanzar un pacto que
garantice la continuidad de estas políticas y, al mismo tiempo, permita encarar
los nuevos retos de la Unión.
Para reforzar esa
posición, los líderes del grupo de los Amigos de la Cohesión celebraron este
jueves una reunión paralela al Consejo Europeo, en la que acordaron mantener
una línea de actuación conjunta durante todo el proceso negociador y reforzar
así su peso político en unas negociaciones que consideran decisivas para
garantizar el futuro de la UE.
El primer ministro checo
Andrej Babi, ha informado a su llegada a la reunión que “ayer tuvimos la
reunión de los Amigos de la Cohesión. Somos 16 Estados miembros que queremos
actuar de forma conjunta en el marco financiero plurianual”, poniendo en valor
la coordinación alcanzada entre los miembros del grupo y ha asegurado que
seguirán actuando de forma conjunta en unas negociaciones que, según admite,
serán “largas y complicadas”.



