Teniendo en
cuenta las indemnizaciones previstas, los cultivos más afectados son frutales,
hortalizas, cítricos, uva de vinificación, herbáceos, frutos rojos y frutos
secos, con un total de 112,83 millones de euros
Hortoinfo.- 25/05/2026
Las tormentas, inundaciones y otros eventos climáticos han provocado
siniestros en más de 276.000 hectáreas de cultivo en el primer cuatrimestre del
año, una cifra que representa un incremento del 82 % respecto al mismo periodo
del año anterior.
Así se desprende del último informe de Agroseguro hasta abril,
consultado por la agencia de noticias Efeagro, que refleja que, a pesar de esta
subida, las indemnizaciones previstas por estos daños son muy similares a las
de pasado ejercicio.
La entidad estima en 184,4 millones de euros el montante en
indemnizaciones, un 1,8 % más que en el periodo anterior.
El director general de Agroseguro, Sergio de Andrés, ha detallado a
Efeagro que el año empezó «bastante revuelto» con las borrascas de
enero y febrero, para seguir con una primavera borrascosa y con tormentas de
pedrisco.
El cambio en el número de hectáreas obedece a que estos eventos han
afectado a zonas con más cultivos extensos de cereales y de uva de vino, por
ejemplo, en las dos castillas, ha explicado.
Teniendo en cuenta las indemnizaciones previstas, según el informe los
cultivos más afectados son frutales, hortalizas, cítricos, uva de vinificación,
herbáceos, frutos rojos y frutos secos, con un total de 112,83 millones de
euros.
El año arrancó con el enero más lluvioso de los últimos 25 años y una
sucesión de borrascas atlánticas dejó lluvias persistentes, vientos fuertes y
episodios puntuales de pedrisco, afectando especialmente al valle del
Guadalquivir, Andalucía interior, Castilla-La Mancha, Extremadura y amplias
zonas del levante y sureste.
Aunque la mayoría de los cultivos leñosos se encontraban en reposo
vegetativo y sufrieron daños limitados, sí resultaron afectadas aquellas
producciones más expuestas o próximas a su fase de recolección: cítricos,
hortalizas (alcachofa, patata, espinaca, brócoli y zanahoria), frutos rojos y
plátano.
En febrero hubo una combinación de temperaturas inusualmente altas con
un régimen de precipitaciones excepcionalmente húmedo, con especial incidencia
en Andalucía de nuevo.
Durante marzo se registraron tres episodios de marcada inestabilidad
atmosférica con lluvias torrenciales, tormentas eléctricas, episodios de
granizo y rachas de viento intenso.
Abril fue un mes extremadamente cálido y seco en términos generales, aunque
con una elevada inestabilidad atmosférica que dio lugar a tormentas
«convectivas intensas» y daños en varios cultivos.



