Las
organizaciones profesionales advierten de que esa falta de mano de obra está
ralentizando las cosechas y aumentando los costes de producción, ante el éxodo
de los jóvenes que se marchan del campo a las ciudades en busca de mejores
empleos
Hortoinfo.- 02/09/2026
Cuando en España la
avalancha de jóvenes marroquíes y subsaharianos atravesando la frontera de
Ceuta sigue siendo la noticia de cada día, Hortoinfo ha podido saber a través
del diario marroquí ‘Les Inspirations ÉCO’, la paradójica situación de que los
agricultores del país norteafricano tienen que hacer frente a una escasez de
mano de obra viéndose obligados a contratar a inmigrantes ilegales,
principalmente subsaharianos, para poder sacar adelante sus cosechas.
El citado diario
marroquí señala que “resulta paradójico que, en un momento en que la Alta
Comisión de Planificación reporta una tasa de desempleo del 13%, el sector
agrícola, principal fuente de empleo sobre todo en las zonas rurales, tenga
dificultades para encontrar mano de obra suficiente”
El diario recoge la
impresión de un agricultor, miembro de la Confederación Marroquí de Agricultura
y Desarrollo (COMADER), quien señala que “la situación es tal que nos vemos
obligados a recurrir a trabajadores extranjeros, especialmente del África
subsahariana, para suplir la falta de mano de obra marroquí. Lo cierto es que,
a pesar de nuestros esfuerzos en materia de salarios, los jóvenes buscan algo
más que trabajo agrícola”, lamenta el citado productor, quien añade que “se han
iniciado conversaciones a distintos niveles para encontrar una solución que
impulse el trabajo de estos agricultores, de modo que se permita salvar un
sector vital para la economía marroquí”.
‘Les Inspirations ÉCO’
recoge la impresión generalizada de que “esta escasez no es un fenómeno
aislado. Ahora afecta tanto a grandes explotaciones como a pequeñas fincas,
especialmente durante los picos estacionales”, por lo que las organizaciones
profesionales advierten de “una escasez de mano de obra que está ralentizando
las cosechas y aumentando significativamente los costes de producción”.
La información del
periódico marroquí destaca el éxodo rural que se está produciendo en los
últimos años, en los que “muchos jóvenes abandonan las zonas rurales para
trasladarse a las grandes ciudades, atraídos por los sectores de servicios,
construcción, industria y logística, considerados más estables y mejor
remunerados”.
Cita el periódico
marroquí las estadísticas del Alto Comisionado para la Planificación (HCP), que
muestran que “los servicios son actualmente el principal empleador en
Marruecos, mientras que la agricultura representa apenas una cuarta parte del
empleo remunerado, a lo que se suma el envejecimiento de la mano de obra
agrícola. Los agricultores tienen dificultades para reemplazar a sus empleados,
ya que las generaciones más jóvenes están menos dispuestas a asumir trabajos
considerados arduos, estacionales y dependientes de las condiciones climáticas.
Un reto para
la agricultura de Marruecos
Apunta el periódico marroquí que “la escasez de mano de obra ya no es solo un problema social. Se ha convertido en un reto competitivo. Las exportaciones marroquíes de frutas y hortalizas dependen en gran medida de métodos de producción intensivos, que requieren una gran cantidad de trabajadores. Si los costes siguen aumentando más rápido que los de los países competidores, los márgenes de exportación podrían verse afectados. Por lo tanto, las organizaciones profesionales de los diversos sectores agrícolas abogan por acelerar la mecanización donde sea posible. También defienden el fortalecimiento de la capacitación de los trabajadores agrícolas y la mejora de sus condiciones laborales para retenerlos. Además, consideran necesario anticipar mejor las necesidades estacionales mediante un proceso de contratación más estructurado”, concluye ‘Les Inspirations ÉCO’.



