Así lo indica la Organización
para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en referencia al periodo
entre 2023 y 2025, destacando que supone una inflexión de la tendencia
precedente
Hortoinfo.- 02/11/2026
Las ayudas dirigidas a
la agricultura aumentaron fuertemente entre 2023 y 2025 en los países en
desarrollo y en el mundo emergente, lo que supone una inflexión de la tendencia
precedente, según la OCDE.
Las ayudas a la
agricultura tienen, a su vez, un efecto distorsionador pues buena parte de este
soporte que subvenciona los precios, según el organismo.
En su informe anual
dedicado a esa cuestión publicado este lunes, la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) destaca que esas ayudas alcanzaron
950.000 millones de dólares en los 56 países cubiertos en 2025, lo que
significa casi un 15 % más que en 2023.
En términos relativos,
pasaron de representar un 17,6 % del valor de la producción en 2023 al 19,1 %
dos años después, prácticamente el mismo nivel que había en 2008, aunque con
notables diferencias entre los países.
Uno de los cambios más
significativos en los últimos años es el que se ha producido en China, donde
los diferentes mecanismos de apoyo equivalían en el periodo 2023-2025 a un 13,5
% de las rentas, un nivel incluso algo superior al de la media de la OCDE (que
estaba ligeramente por debajo del 13 %), pero tres veces superior al que había
en el gigante asiático en 2000-2002.
Las ayudas a los
agricultores llegan a ser superiores al 35 % de sus ingresos brutos en Japón y
al 40 % en Corea del Sur, Noruega, Suiza y, sobre todo Islandia (52 %).
En la Unión Europea
(UE), donde rozaba el umbral del 30 % en el periodo 2000-2002, ha bajado desde
entonces y representó un 17,4 % de media en el periodo 2023-2025, lo que
significa que se mantiene por encima de la media de la OCDE.
Estados Unidos explica
en gran medida que la media de la OCDE esté claramente por debajo del nivel de
la UE, ya que allí las ayudas supusieron un 8 % de las rentas brutas de los
agricultores, un porcentaje netamente por debajo del 20 % que rozaba a comienzos
de siglo.
Globalmente, son los
países emergentes -y de forma muy particular China- los que explican las
tendencias de incremento del apoyo en el sector ya que suponen una parte
creciente de la producción agrícola (un 67 %) y también cada vez más de las
ayudas (58 %).
Subvenciones
a los precios que distorsionan el mercado
Los autores del informe
alertan de que las ayudas de subvención de los precios agrícolas, que
consideran un obstáculo a la adaptación de los productores a las condiciones de
producción o a la situación del mercado y un factor de distorsión a escala
global, supusieron cerca de la mitad del total.
En el extremo opuesto
están unos muy pocos países como India, Vietnam o, sobre todo Argentina, donde
los agricultores subvencionan unos precios interiores por debajo de los
internacionales, por tanto en beneficio del consumidor local.
La OCDE insiste en que
en un contexto en que la agricultura tiene que afrontar tensiones mundiales
cada vez más frecuentes y más imbricados entre ellos que generan más
volatilidad y exponen el sistema alimentario a crecientes vulnerabilidades, las
políticas dirigidas al sector deberían incluir medidas previsibles de largo
plazo.
Lo contrario de lo que
observa, con unos poderes públicos que toman decisiones correctivas de corto
plazo en reacción a las crisis que se suceden.
A modo de alerta, indica
que la progresión de la productividad total de los factores ha pasado del 1,8 %
anual entre 1991 y 2000 al 0,8 % entre 2014 y 2023.
Una ralentización que
relaciona con la contracción en términos relativos de las inversiones en
servicios de interés general (lo que incluye infraestructuras como el riego,
pero también la investigación y la innovación) cuyo peso en relación con la
producción agrícola se ha reducido al 2,4 % en 2023-2025 frente al 4,6 % en
2000-2002.
La OCDE critica
igualmente que sólo una parte mínima de las ayudas que reciben los agricultores
(un 5,7 % en el conjunto de países del estudio, al que se han añadido en esta
edición Perú y Egipto) estén condicionadas a la aplicación de medidas en favor
del medio ambiente.
Un 15 % adicional de
esas subvenciones está subordinado al cumplimiento de la reglamentación o de
normas complementarias.


