Este hallazgo, en
el que participa la Estación Experimental del Zaidín en Granada, determina que
estas relaciones influyen en la absorción de nutrientes, en el desarrollo de
las raíces y en la resistencia frente a patógenos
Hortoinfo.- 24/04/2026
Un equipo de investigación de la Estación Experimental del Zaidín
(EEZ-CSIC) en Granada y del Instituto Superior de Investigaciones Biológicas
(INSIBIO, CONICET-UNT) en Argentina ha demostrado que las relaciones entre
bacterias del suelo influyen en los beneficios que aportan a los cultivos. En
concreto, observaron que cuando dos bacterias mantienen una interacción
positiva pueden potenciar funciones clave para la caña de azúcar, como mejorar
la absorción de nutrientes, estimular el crecimiento de las raíces o reforzar
su salud frente a patógenos.
Los resultados muestran que los efectos beneficiosos de estos
microorganismos no dependen únicamente de cada bacteria por separado, sino de
cómo se relacionan con otras especies del mismo entorno. Las plantas albergan
comunidades de bacterias que viven en su entorno inmediato, o incluso dentro de
sus tejidos. Algunas habitan en la capa de suelo que rodea las raíces, mientras
que otras viven dentro de la propia planta sin causarle daño. En este sentido,
los investigadores observaron que las bacterias que viven alrededor de las
raíces tienden a competir con mayor frecuencia, mientras que entre las
bacterias que habitan el interior de los tejidos vegetales predominan las
interacciones positivas.
La novedad que aporta este estudio es mostrar que las interacciones
entre distintas bacterias pueden modificar procesos esenciales para la planta,
como la absorción de nutrientes o la producción de compuestos que estimulan su
crecimiento. Aunque el trabajo no identifica todavía una combinación concreta
de microorganismos lista para aplicar en campo, los investigadores destacan que
comprender estas relaciones podría servir para desarrollar en el futuro
‘cócteles’ de microorganismos beneficiosos que mejoren el crecimiento de los
cultivos y complementen el uso de fertilizantes tradicionales.
Actualmente, muchos de estos productos se basan en una única bacteria.
Sin embargo, en la naturaleza las plantas conviven con consorcios complejos de
microorganismos, es decir, con comunidades de distintas bacterias que viven
juntas e interactúan entre sí. «Las funciones beneficiosas pueden depender
de la interacción entre bacterias, por lo que analizar estos comportamientos es
un paso fundamental para desarrollar consorcios microbianos que funcionen
bien», señala a la Fundación Descubre el investigador de la EEZ-CSIC
Manuel Espinosa.
Comportamiento colectivo
Tal y como explica el equipo investigador en el artículo ‘Interspecies
interactions among sugarcane-associated bacteria and their impact on plant
growth promotion traits’, publicado en la revista ‘Frontiers in Microbiology’,
muchas de las funciones atribuidas a bacterias beneficiosas surgen en realidad
de su comportamiento colectivo dentro de la comunidad microbiana, es decir, de
cómo se llevan entre ellas.
Para estudiar estas comunidades, los investigadores recogieron en campo
plantas de caña de azúcar, un modelo ampliamente utilizado en microbiología
agrícola por su importancia económica y por la cantidad de bacterias
beneficiosas que alberga. Posteriormente, aislaron bacterias, tanto de la
superficie de las raíces, como del interior de los tejidos, cultivaron los
microorganismos ‘in vitro’ en el laboratorio y analizaron su ADN para
identificar las distintas especies presentes.
En total, aislaron 32 bacterias diferentes, 16 del entorno de las raíces
y 16 del interior de los tejidos de la planta. A continuación, realizaron
ensayos para comprobar cómo interactuaban entre sí. Para ello, enfrentaron cada
bacteria con las demás, en 120 combinaciones posibles dentro de cada grupo,
observando si su relación era positiva, negativa o neutra. Los resultados
mostraron que las bacterias de las raíces tendían a competir con mayor
frecuencia, mientras que entre las del interior de los tejidos vegetales
predominan las interacciones positivas.
Cambios de función
Además de estudiar cómo se relacionaban entre ellas, los científicos
analizaron si estas interacciones modificaban funciones beneficiosas para las
plantas.
Entre otras, los investigadores analizaron si estas bacterias ayudan a
la planta a alimentarse mejor y a crecer. En concreto, comprobaron si son
capaces de transformar nutrientes del suelo, como el fósforo -que suele estar
presente en la tierra, pero no siempre en formas que la planta pueda absorber-,
facilitar la captación de hierro o producir sustancias que estimulan el
desarrollo de las raíces.
Los experimentos demostraron que estas funciones pueden aumentar,
disminuir o cambiar dependiendo de qué otras bacterias estén presentes. En
algunos casos, una bacteria que no mostraba una función determinada cuando se
cultivaba sola, podía activarla al interactuar con otra. «Esto significa
que el comportamiento beneficioso de estos microorganismos no puede predecirse
únicamente estudiando cada especie por separado, sino que depende también de
las relaciones que se establecen dentro de la comunidad microbiana»,
aclara Manuel Espinosa.
Biofertilizantes más eficaces
El siguiente paso del grupo Biología Integrativa de Bacterias Asociadas
a Plantas de la EEZ-CSIC y del grupo Interacciones Microbianas del Instituto
Superior de Investigaciones Biológicas (INSIBIO, CONICET-UNT, Argentina) será
evaluar en experimentos con plantas en invernadero y, posteriormente, en campo,
si las combinaciones de bacterias que muestran interacciones positivas en el
laboratorio pueden mejorar realmente el crecimiento y la salud de los cultivos.
Así, esta estrategia podría contribuir a desarrollar estrategias agrícolas más
sostenibles, que complementen el uso de fertilizantes tradicionales y mejoren
la productividad en suelos pobres o degradados.
Este trabajo cuenta con financiación de la Consejería de Universidad,
Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía y de la Agencia Nacional de
Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación de
Argentina.



