La organización agraria ha lamentado que el impulso de ambos costes se ha realizado «sin que haya cambiado una sola gota de gasóleo ni un kilo de urea en los almacenes de los distribuidores»
Hortoinfo.- 11/03/2026
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha denunciado que la subida del gasóleo agrícola o gasóleo B y de la urea, está suponiendo un «sobrecoste» para el campo español de 2,4 millones de euros diarios o unos 17 millones de euros en los últimos siete días.
Señalan desde la organización agraria en un comunicado que en la última semana el precio del gasóleo agrícola o gasóleo B se ha disparado un 41 por ciento pasando de 0,85 a 1,20 euros/litro y el de la urea, uno de los principales fertilizantes nitrogenados, ha crecido un 20 por ciento desde 500 a los 600 euros/tonelada.
Según COAG, la proyección anual de este alza de precios para los agricultores españoles equivaldría a 890 millones de euros, de los que 700 millones corresponderían al repunte del gasóleo y 100 millones al de la urea, unos cálculos realizados a partir de la circunstancia de que el campo español consume cada año 2.000 millones de litros de gasóleo agrícola y 1,9 millones de toneladas de urea.
COAG lamenta que el impulso de ambos costes se ha realizado «sin que haya cambiado una sola gota de gasóleo ni un kilo de urea en los almacenes de los distribuidores».
Anticipación especulativa
Apuntan desde la organización agraria que estos incrementos no responden a una escasez real de gasóleo o de urea, sino a una anticipación especulativa por parte de los distribuidores que, a su juicio, «están repercutiendo en el agricultor un riesgo potencial sobre suministros futuros, cargando ese coste sobre el ‘stock’ que ya tienen en almacén y que compraron al precio anterior».
Para la organización agraria, el repunte del 41 por ciento del precio del gasóleo no está justificado, ya que «España importa entre el 75 y el 83 por ciento de su crudo sin pasar por el Estrecho de Ormuz», explicando que las importaciones españolas proceden de países como Estados Unidos (entre el 22 y el 25 por ciento), Nigeria (entre el 12 y el 15 por ciento), México (entre el 8 y el 10 por ciento) y otros como Angola, Brasil y Libia (entre el 20 y el 30 por ciento); solo entre el 17 y el 20 por ciento depende de su paso por Ormuz.
Los fertilizantes
Respecto al mercado de fertilizantes, COAG señala que «el argumento para la subida de la urea es aún menos sólido» que el del gasóleo, ya que los datos de comercio exterior sitúan a Marruecos, Argelia, Egipto y Rusia como los grandes proveedores de fertilizantes nitrogenados para el campo español. «Ninguno de estos orígenes depende del Estrecho de Ormuz ni se ve afectado directamente por el conflicto en curso» y «la participación de Irán en el suministro real de urea a España es limitada», aseguran, añadiendo que «el agricultor español está pagando una prima de guerra por un conflicto que no afecta directamente a su cadena de suministro real de fertilizantes».
Investigaciones de la CNMC
COAG ha reclamado que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) abra una investigación de oficio sobre las prácticas de fijación de precios en la distribución de gasóleo y fertilizantes agrícolas.
También ha pedido que el Gobierno active mecanismos de seguimiento y control de márgenes en la cadena de distribución de insumos energéticos al sector agrario y que la Comisión Europea active los mecanismos de alerta temprana del mercado energético y agrícola.
El análisis realizado por COAG describe el «mecanismo especulativo» que hay detrás de este repunte de precios, con la compra de contratos de futuros por parte de los fondos financieros cuando estalla el conflicto, los ajustes de precios de los distribuidores locales y la ampliación de márgenes por parte de la distribución.
«El producto en los almacenes de los distribuidores llegó a España antes del conflicto, con contratos previos» a la guerra en Irán, ha criticado COAG, que ha precisado que «se necesitan entre 60 y 120 días para que un conflicto como el del Estrecho de Ormuz impacte físicamente en el suministro de carburante en España».




