La CE planteó
revisar el marco normativo tras una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE
(TJUE) de octubre de 2024, sobre el uso de dicho logotipo por parte de
productos de terceros países acogidos al actual sistema de reconocimiento de la
UE
Hortoinfo.- 15/07/2026
La comisión de
Agricultura y Desarrollo Rural del Parlamento Europeo ha dado este martes su
apoyo a una reforma de las normas comunitarias sobre productos ecológicos que
endurece los requisitos para que las importaciones de terceros países puedan
exhibir el logotipo ecológico de la UE, al tiempo que amplía las exenciones de
certificación para los pequeños productores.
Aprobado por 37 votos a
favor, cuatro en contra y ocho abstenciones, el documento propone exigir,
además de la actual equivalencia con la normativa comunitaria, requisitos
adicionales de producción y control para que los productos importados puedan
utilizar ese distintivo. Asimismo, fija en un máximo del 5% la proporción de
ingredientes ecológicos procedentes de fuera de la UE en los alimentos
transformados elaborados en territorio comunitario que aspiren a lucir el sello
europeo.
La normativa se ha
actualizado después de que la Comisión Europea planteara revisar este marco
normativo tras una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) de
octubre de 2024 sobre el uso de dicho logotipo por parte de productos de
terceros países acogidos al actual sistema de reconocimiento de la UE.
El Parlamento Europeo
fija su posición de cara a las negociaciones con el Consejo (los Gobiernos)
para cerrar el texto definitivo de la reforma, con la intención de que las
nuevas disposiciones entren en vigor antes de que finalice, el 31 de diciembre
de este año, el régimen transitorio que se aplica a las importaciones de este
tipo de productos.
La nueva norma amplía
también el margen para que los pequeños operadores que comercializan productos
ecológicos a granel directamente al consumidor sigan exentos de la
certificación obligatoria. En concreto, eleva el límite de facturación anual de
20.000 a 25.000 euros y duplica el volumen máximo de ventas permitido, que pasa
de 5.000 a 10.000 kilogramos al año.
La Eurocámara lleva a cabo estos cambios por el aumento de los precios registrado en los últimos años, que había llevado a algunos productores a rebasar los topes vigentes y perder el acceso a esa exención.



