Lo ha anunciado
la vicepresidente de la Comisión, Teresa Ribera, señalando que estas ayudas “son
fundamentales para proteger el sector agrícola y garantizar su sostenibilidad a
largo plazo»
Hortoinfo.- 11/05/2026
La Comisión Europea ha
dado este lunes luz verde al plan de ayudas públicas previstas por el Gobierno
de España, para apoyar con 1.500 millones de euros a agricultores afectados por
los daños causados por temporales e inundaciones en Andalucía y Extremadura,
entre el 10 de noviembre de 2025 y el 9 de febrero de 2026.
La vicepresidenta de la
Comisión, Teresa Ribera, ha señalado que «la agricultura desempeña un
papel crucial en la economía y la sociedad de la Unión Europea. Con esta
decisión, la Comisión demuestra una vez más que está dispuesta a autorizar
rápidamente la ayuda a los agricultores afectados por catástrofes
naturales».
Ribera ha remarcado que
la frecuencia de las catástrofes naturales es «cada vez mayor» y ello
supone una «amenaza importante» para la producción agrícola y la
seguridad alimentaria en la Unión Europea, razón por la que Bruselas considera
que las medidas compensatorias son «fundamentales para proteger el sector
agrícola y garantizar su sostenibilidad a largo plazo».
En concreto, el programa
de ayudas del Gobierno que este lunes ha recibido luz verde de la Comisión
Europea estará en vigor hasta diciembre de 2026 y tendrá por objetivo evitar el
cierre de explotaciones y preservar la producción agrícola.
El Ejecutivo comunitario
ha informado de que el plan proporcionará a los beneficiarios un apoyo
financiero rápido, para restablecer la capacidad de producción de las
explotaciones afectadas.
En este contexto, las
ayudas adoptarán la forma de subvenciones directas para cubrir hasta el 100% de
los costes subvencionables, incluidos los daños materiales y la pérdida de
ingresos resultante de la destrucción total o parcial de productos agrícolas o
activos de producción agrícola.
Según indican desde la Comisión, España notificó a los servicios comunitarios su intención de compensar a los agricultores en Andalucía y Extremadura afectados por unas «graves inundaciones» que dañaron una superficie de más de 100.000 km2, es decir, más del 20% del territorio español. El temporal destruyó cultivos, causó daños materiales en bienes y medios de producción en las dos regiones y aumentó los costes de funcionamiento, explica el comunicado del Ejecutivo comunitario.



