La investigación
se centró en una explotación agrícola compuesta por varios invernaderos. Los
agentes localizaron un almacén con más de 600 envases de productos
fitosanitarios de procedencia asiática
Hortoinfo.- 10/06/2026
La Guardia Civil
investiga al titular de una explotación hortícola intensiva como presunto autor
de delitos contra la salud pública y el medio ambiente, por utilizar productos
fitosanitarios prohibidos en la Unión Europea (UE) en el cultivo de verduras y
hortalizas que posteriormente eran distribuidas a diferentes supermercados.
La actuación, enmarcada
en la denominada operación ‘Sangou’, ha permitido además confirmar la presencia
de sustancias químicas prohibidas en los alimentos cultivados, con el
consiguiente riesgo de que llegaran al consumidor final con trazas de alta
toxicidad.
La investigación ha sido
desarrollada en Burujón (Toledo) por agentes del Servicio de Protección de la
Naturaleza (Seprona) en colaboración con inspectores de la Dirección General de
Ordenación Agropecuaria de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo
Rural del Gobierno de Castilla-La Mancha y un agente medioambiental de la
Confederación Hidrográfica del Tajo. La explotación inspeccionada estaba
formada por varios invernaderos destinados al cultivo intensivo de verduras y
hortalizas.
Durante la inspección,
los agentes localizaron un almacén clandestino que albergaba más de 600 envases
de productos fitosanitarios de procedencia asiática. Según las investigaciones,
estos productos habrían sido introducidos en España al margen de los cauces
legales de importación, incumpliendo la normativa nacional y europea al carecer
del etiquetado reglamentario y del número de registro del fabricante.
Además, los envases
intervenidos no incluían información esencial sobre su toxicidad, pictogramas
de seguridad ni dosis de aplicación, lo que suponía un grave riesgo tanto para
quienes los manipulaban como para los consumidores finales.
Principios
activos de extrema peligrosidad
El análisis preliminar
de las sustancias reveló la presencia de principios activos de extrema
peligrosidad, muchos de ellos expresamente prohibidos o no renovados por la
normativa de la Unión Europea debido a sus efectos nocivos para la salud humana
y el medio ambiente.
En la explotación se
tomaron muestras de tierra y de las hojas de las verduras y hortalizas
cultivadas para su análisis en laboratorio. Los resultados confirmaron la
presencia de sustancias químicas prohibidas en los alimentos, evidenciando el
riesgo de que estos productos llegaran al mercado con restos de compuestos de
alta toxicidad.
La investigación también
destapó importantes deficiencias en materia medioambiental e
higiénicosanitaria. Los agentes constataron una gestión negligente de residuos
peligrosos y localizaron una fosa utilizada para la quema de envases de
productos fitosanitarios junto a otros residuos de distinta naturaleza.
Asimismo, se detectó una
estación de repostaje artesanal e improvisada que habría provocado el vertido
directo de hidrocarburos sobre un terreno situado a escasos metros del arroyo
de Alcubillete, cauce fluvial que atraviesa la explotación, con el consiguiente
riesgo de contaminación de las aguas superficiales y subterráneas.
La Guardia Civil
recuerda que la adquisición y utilización de productos fitosanitarios debe
realizarse exclusivamente a través de distribuidores autorizados y por personas
que dispongan del correspondiente carné de manipulador en vigor. Del mismo
modo, una vez vacíos, los envases deben depositarse en los puntos de recogida
habilitados para garantizar su correcta gestión en plantas especializadas.



